1. Extorsión en familia


    Fecha: 18/05/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: fernandete, Fuente: CuentoRelatos

    ... entonces a chantajearme con ellas y amenazó con mostrárselas a mi padre si no hacía lo que me pidiera.
    
    Me quedé sin saber qué hacer, jamás imaginé que algún familiar se enteraría de esa actividad ni mucho menos que lo usaría en mi contra para extorsionarme. Primero me exigió una fuerte cantidad de dinero que obviamente yo no podía cubrir, estoy segura de que esa cantidad exorbitante era parte de su plan para obligarme a cumplir sus verdaderas intenciones. Discutimos sobre lo inalcanzable de su petición económica y mi tío se alteró ante mi negativa, su mirada se tornó perversa y sin rodeos me dijo que lo único que podía salvarme de ese lío era someterme a sus deseos carnales. Obviamente me rehusé principalmente por ser mi pariente directo así que volvimos a discutir por un rato hasta que logró atemorizarme con su amago, cobardemente no tuve más remedio que ceder a sus demandas: por cada una de las fotos que había tomado con su celular yo aceptaría a cumplir uno de sus caprichos sexuales. Mi tío borraría una imagen a la vez, cada que completase una de sus órdenes.
    
    Sin perder mucho tiempo su primer mandato fue que le diera sexo oral ahí mismo. Se tendió en la cama de espaldas y cerró los ojos. Bajé la cremallera de su pantalón y se lo bajé hasta los tobillos, luego hice lo mismo con su bóxer. Su verga quedó descubierta, tenía una longitud acorde a la altura y complexión de mi tío. Tomé su miembro medio erecto con una mano y en cuanto sintió mis dedos alrededor se puso ...
    ... tieso. Debo reconocer que el tío Alfredo tenía buen palo y a pesar de que lo masturbaba de mala gana a su verga le gustaba lo que le hacía porque se puso más ancha y venosa con cada movimiento. Le frotaba la polla con ritmo, estirando hacia abajo la piel que cubría su cabeza hasta que la punta se asomó. En eso mi tío me reclamó enojado, él quería que se la comiera enseguida, ya había sido suficiente de tanto frotamiento. Refunfuñé y con mi lengua recogí toda la agüita que le escurría del ojo de la punta de la cabeza, sé la dejé limpia y brillosa.
    
    Fue algo extraño porque por momentos la situación me daba rabia y con mucho disgusto le lamía la verga a mi tío, tratando de que no gozara en lo más mínimo y que se corriera enseguida para terminar de una buena vez con esa humillación; luego sin darme cuenta se me quitaba el coraje y mi boca se aferraba a ese pedazo de carne, saboreando su miembro con lujuria y deseando que mi tío aguantara sin venirse para mamarle por mucho rato su palote.
    
    La verdad es que mi tío Alfredo aguantó buen rato mi mamada sin llegar al orgasmo, por lo regular mis habilidades orales provocan corridas en pocos minutos. Estaba atenta a las reacciones de mi tío para anticipar su eyaculación porque no pensaba permitirle correrse en mi boca, quien sabe cuánta leche tendría ahí acumulada en esas bolas que se miraban muy cargadas. Ahí seguía yo como en trance, obligada a cometer incesto con un tío, llenándome la boca con su pito regordete, lamiendo ese tronco de ...
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