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Trío en las sierras
Fecha: 16/06/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: dandar, Fuente: CuentoRelatos
... barranca de donde había caído y dije: —Bueno… Disculpen la interrupción… Subo a buscar mis cosas y sigo mi camino… —¡No te vayas! ¿Comiste algo? Quedate, compartí con nosotros… -sostuvo Claudia con tono amable. —¡Claro! ¿Adónde vas a ir con el calor que hace? Mirá, los tres estamos desnudos, así que ya no hay de que avergonzarse… Y no pasa nada con que te estuvieses pajeando mirándonos… Yo hubiese hecho lo mismo… -aseguró el hombre. —Te digo la verdad… ¡Me encanta que al vernos te hagas la paja! – exclamó la sensual mujer. —Mirá, hace lo que quieras… Los dos ya te dijimos que te quedes, y yo quiero continuar lo que empecé, y Claudia también… - apuró Pablo, tras lo cual abrazó a la hermosa por detrás apoyando su verga en el culo. Ella gimió como gata, me miró, lanzó un beso, guiñó un ojo, e indicó a su macho: —Amor, después dame por el culo, ahora tirate sobre los toallones y dejame que yo mueva la concha en tu pijaza… El obedeció, con su verga recuperada, alzada como un poste. Era larga, casi 20 centímetros, pero fina, no más de tres centímetros de diámetro. Ella abrió sus deliciosas piernas y dirigiendo la concha al pedazo fue sentándose, hasta que los rosados y mojados labios de su vagina tocaron los testículos de él. —¡Ay papi!, la tengo toda adentro…! —¡Si putita!, movete, estrujame la pinchila… Para mi era increíble: delante de mí a menos de un metro, presenciaba un espectáculo porno que sólo veía por Internet. Mi pija creció al ...
... máximo: 18 centímetros, gruesa, 4,4 en el glande. Claudia clavó su vista en ella, se mordió sus labios y me lanzó otro beso. —Amor, esperá ¡Alberto nos puede sacar fotos mientras culeamos…! –propuso la yegua. —¡Si!, tenés razón… - exclamó, se puso de pie y buscó la cámara fotográfica. —El único problema, para vos, es que vas a tener tus manos ocupadas… Pero no te preocupés, después te voy a hacerte gozar… - me anunció Claudia. —¡Sos muy puta! –expresó Pablo, riéndose. A continuación me puso la cámara en mis manos, pero antes de que me explique como manejarla, le dije que era fotógrafo. Y para demostrárselo, tomé tres fotos de Claudia -quien arrodillada e inclinada hacia atrás se pajeaba- y le mostré las imágenes. —¡Sos bueno!, dale, sacá todo… - sostuvo y regresó a culear. Pablo aprovechó la posición de Claudia y puso la pija en su boca. Ella la tragó y luego comenzó a lamer y dar lengüetazos en el glande, mientras que con una mano apretó el culo masculino y con la otra continuaba frotándose su clítoris hinchado. Yo miraba todo a través de la cámara, acercando el lente a escasos centímetros de pija, labios, concha… Estaba excitadísimo, tenía ganas de soltar el aparato y pajearme. En ese momento Claudia se puso a cuatro patas e indicó: —Esperá Pablo. Primero metemela primero en la concha y después en el culo. Y vos, Alberto, buscá en el bolso mi tanga y ponetelá… hundite el hilito atrás y poné tu pija para arriba… Te va a encantar… La calentura que ...