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Mi primer trío y doble penetración
Fecha: 29/06/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: PerlaBlackheart, Fuente: CuentoRelatos
... arrodillé y sin pensarlo me metí ese pedazo de carne a la boca. Había visto algunas películas porno, donde el miembro de los hombres es tan grande que las chicas tienen que abrir la boca en toda su capacidad. Pero era la primera vez que me pasaba en la vida. Abría mi boca desmesuradamente para poder tragarme su fierro, pero me era imposible abarcarla toda completa. Sentía mi boca llena por su pedazo de carne de lo gruesa que estaba, y aparte ni siquiera lograba meterme ni la mitad. Era gruesa y larga como ninguna que hubiera probado antes. Como dije en mis anteriores relatos, en mis tiempos de escuela había tenido mis aventuras, y desde que me casé hace 6 años no había vuelto a estar con otro hombre más que mi esposo. Y ahora, al poder probar otra verga diferente, me tenía loca. La chupaba y saboreaba tal si fuera una rica paleta de dulce. Y luego me la volvía a meter a la boca, tratando inútilmente de comérmela por completo. No tardé en empezar a soltar gran cantidad de saliva que escurría por mi boca, resbalando por mi cuello hasta empapar mi blusa, todo acompañado de ruidosas arcadas que me tenían al punto del vomito. Sentí una mirada sobre mí y al voltear de reojo pude ver a Tommy que había regresado del patio y estaba ahí, mirándonos. Viendo como su hasta ahora fiel esposa se atragantaba con tremendo pedazo de verga en su boca. No niego que sentí miedo, no sabía cuál sería su reacción. —Lo siento, comenzamos sin ti —dije con humor. —No hay problema —dijo ...
... Tommy. Simplemente se acercó e inmediatamente se desabotonó los pantalones y sacó su pene sin demora. Yo todavía estaba un poco nerviosa, pero más intrigada con lo que estaba por suceder. Sin decir una palabra, dejé el pene de Raúl y hundí mi boca sobre el también ya erecto pene de Tommy y comencé a darle una mamada. Raúl fue testigo del placer en mi cara y rápidamente deslizó sus manos por mi short, bajándomelo con todo y tanga. Comencé a gemir mientras la verga de Tommy amortiguaba mis sonidos de placer. Después de asegurarme de que se lo había chupado lo suficiente, cambié mi boca del pene de Tommy nuevamente al de Raúl. Debo admitirlo que estaba encantada de tener su enorme verga en mi boca, a pesar de sentir como me llegaba hasta lo más profundo de mi garganta, provocándome unas casi dolorosas arcadas. Ahora fue el turno de Tommy de quitarme la parte superior de mi ropa. Ya solo me encontraba con mi brassier de color negro, y mis zapatos de plataforma alta. Agregado a eso, mi largo cabello revuelto y empapado en sudor y cerveza. Mi look era el de una autentica puta, como las que salen en las películas porno. Pensar en la palabra puta me hizo recordar a mi latoso vecino, y como pude volteé hacia mi ventana que daba directo a la ventana de su recamara en la casa contigua. Y si, como lo esperaba, ahí estaba escondido entre sus cortinas, espiándome como era su costumbre. Tommy aprovechó que yo se la mamaba a Raúl para desnudarse por completo, y luego tomarme por los ...