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Mi primer trío y doble penetración
Fecha: 29/06/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: PerlaBlackheart, Fuente: CuentoRelatos
... cabellos para dirigirme a su verga, la cual tragué ansiosa. Fue el momento que Raúl aprovechó para también desnudarse. Así que ahí estábamos, Tommy y Raúl de pie en la sala de mi casa completamente desnudos con sus vergas totalmente erectas, mientras yo de rodillas pasaba de una verga a la otra, tragándomelas como si no hubiera un mañana. Habíamos perdido completamente el pudor y estábamos decididos a hacer lo que habíamos planeado, una doble penetración. Que fuera yo capaz de aguantarla aún estaba por verse. Pero ya era demasiado tarde para arrepentimientos. Lancé una mirada a Tommy, como diciéndole 'estoy lista'. Raúl se sentó en el sofá, tomado su enorme falo entre sus manos. Había yo decidido previamente que fuera él quien me diera primero por mi vagina, y Tommy por mi culo. Conocía a mi esposo y sabía que aunque aceptaba compartirme en esta aventura, mi culo era suyo y solo suyo, y el sería el primero en penetrarme por ahí. Aparte que después de ver las dimensiones de tamaño que tenía Raúl, estaba dudosa en dejarlo cogerme analmente. No pensaba terminar mi aventura sexual internada en el hospital con un desgarre anal. Me senté a horcajadas encima de Raúl y tomando su verga, la dirigí hacia mi empapada y velluda panocha, empalándome poco a poco. Sentí como su miembro iba ganando terreno dentro de mí, abriéndome a su paso, causándome un dolor que la verdad no esperaba, y al instante llenándome por completo. Solté un gemido amortiguado mientras la larga verga de ...
... nuestro invitado llegaba hasta el fondo, sintiendo como si me hubiera penetrado hasta el útero. Tomé un poco de tiempo para acostumbrarme a este nuevo miembro dentro de mí, para luego empezar a bombear enseguida y en unos instantes ya estaba chorreando de puro éxtasis. Pareceré exagerada, pero solo me bastaron un par de sentones en ese enorme miembro para llegar al primer orgasmo. Sentí como mi cuerpo se convulsionaba, poniendo mis ojos en blanco. Perdí el control de mi cuerpo y empecé a soltar chorros de líquidos por mi vagina, dejándole a Raúl su rica verga bañada en mis jugos. Tommy no me dio tiempo a recuperarme, y se colocó detrás de mí, abriendo mis nalgas y escupiendo en mi ano. El estaba a cargo ahora y había decidido que ya era hora. Raúl continuaba follandome sin parar, y en medio de mi letargo por mi primer orgasmo, sentí la verga de Tommy empujar en mi agujero trasero. No lo niego, sentí miedo. La verga de mi tatuador ya era lo suficientemente grande para llenarme, como para todavía sentir otra más dentro de mí. Aunque Tommy no era tan bien proporcionado como Raúl, tampoco se podía decir que tuviera un pene pequeño. Estaba a punto de ser reventada y nada podía hacer por impedirlo. La verga de Tommy empezó a presionar en mi ano, obligando a mi esfínter a abrirle paso al intruso. Si bien el sexo anal era algo que practicábamos regularmente, el tener esta vez otra verga dentro de mi vagina al mismo tiempo me hacía sentir la extraña sensación de estar cagando ...