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El exhibicionismo tiene un precio
Fecha: 22/07/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: remyvelez, Fuente: CuentoRelatos
... solía juntarme, porque iba con mala gente y siempre estaba mezclado en peleas y pasar costo o marihuana por el barrio. Le gustaba que le llamaran Lobo, con eso os lo digo todo del personaje. Era delgado, muy moreno de piel y con el pelo negro con greñas. Durante todo el día estuve acojonado por si me metía en problemas, se chivaba o iba a por mí. Pero no pasó nada. Al día siguiente yo tenía aún el susto en el cuerpo, así que ni me atreví a llamar a Paco o a salir al patio. Me asomé entre las cortinas y creí ver una sombra en la misma ventana que había visto a mi vecino, pero no estaba seguro. Eso me dio que pensar. ¿Y si...? Ni yo me lo creía, ese tío era un busca líos. Pero durante la noche empecé a calentarme y a darle vueltas. Acabé pajeándome y gimiendo contra la almohada. Envalentonado, al día siguiente decidí tantear el asunto. Sobre la misma hora aprovechando que mis padres estaban bañándose, miré por la cortina y de nuevo me pareció ver una sombra en la misma ventana. Así que me quité la camiseta y salí al patio. Di un par de vueltas por allí y comprobé que efectivamente había alguien en esa ventana, aunque no podía verle la cara. Cogí la manguera y empecé a regar el césped. Me pareció ver movimientos y me empecé a excitar. Me mojé la cabeza y dejé caer el agua por mi cuerpo. Seguía controlando la ventana por el rabillo del ojo, y dispuesto a jugármela me bajé el bañador mientras me duchaba con la manguera. Con la polla ya dura me volví de espaldas y mostré ...
... al observador mi culo, que suele ser lo que tiene más éxito de mi cuerpo, agachándome lentamente. Mi calentura estaba multiplicándose. Con mi cuerpo desnudo y mojado estaba dando un buen espectáculo y eso hace que pierda la razón como una perra en celo. Sabiéndome observado me fui agachando, hasta ponerme desnudo a cuatro patas, y empecé a mover el culo adelante y atrás, suavemente, mientras dejaba que agua corriera desde mi espalda a su raja. A través del reflejo de la puerta de mi casa veía como la sombra que había en la ventana de mi vecino se movía, y pensando que sus ojos estaban clavados en mi cuerpo desnudo, brillante por el agua, no pude evitar lanzarme y darme la vuelta. Tenía la polla durísima a esas alturas así que mientras me dejaba caer agua con la manguera empecé una paja lenta, mirando al vacío y poco a poco iba aumentando el ritmo, cuando estaba ya cerca de correrme por la excitación del momento, miré directamente a la ventana y vi al chico. Eso ya lo hizo inaguantable y estallé a borbotones entre escalofríos. Me quedé unos segundos allí, agotado por la excitación y disfrutando del momento. Y también algo nervioso por la reacción de mi vecino. Vi que seguía en la ventana mirándome, ahora le podía ver la cara, y hubiera jurado que se estaba pajeando, pero no podía estar seguro. Durante uno o dos minutos la situación se mantuvo, yo apenas me movía y entonces él desapareció dentro de la casa. Así que yo también me levanté y me fui dentro. El resto del día ...