1. Las desventuras de Elena (9)


    Fecha: 29/07/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    La pobre va olvidar por completo su pasado, su historia, su familia, su matrimonio y hasta su nombre, que su Ama Julia reemplazaría por el de Puta.
    
    La doctora Fuentes continuó aplicándole a diario una nueva dosis y progresivamente la niebla iba ocupando el cerebro de la pobre esclava.
    
    Con los últimos restos de lucidez comprendió lo que le estaban haciendo y para aplicarle la cuarta dosis Wanda debió intervenir en ayuda de la doctora, por la desesperada resistencia de la esclava. Finalmente, entre ambas lograron reducirla a bofetadas y golpes de puño en el estómago y la médica pudo aplicarle la inyección cuando Elena estaba al borde del desvanecimiento.
    
    Julia la visitaba día por medio y comprobaba, con sádica satisfacción, como la droga iba haciendo efecto.
    
    -¿Cómo te llamás, querida? –le preguntó al cuarto día.
    
    Elena movió la cabeza de un lado al otro, con el ceño fruncido y los ojos cerrados, en un esfuerzo por recordar su nombre, pero al cabo de algunos segundos abandonó el intento y entre sus párpados asomaron lágrimas.
    
    -Bueno, no te preocupes, esclava, a partir de ahora tu nombre es Puta. ¿Entendido?
    
    -Sí… -murmuró Elena.
    
    -Abrí los ojos, Puta. –le ordenó Julia y la pobre obedeció.
    
    ¿Sabés quién soy yo?
    
    -Sí… el… mi Ama… mi Ama Julia…
    
    -¡Muy bien, Puta! ¡muy bien!
    
    Julia ya no la vio hasta que Elena hubo recibido la sexta dosis y su satisfacción fue absoluta cuando al entrar a la celda vio a Elena sentada en el piso, acurrucada contra la pared ...
    ... del fondo, las piernas flexionadas y los brazos rodeando las rodillas.
    
    Julia se le acercó lentamente, regodeándose con el espectáculo que Puta le ofrecía.
    
    -Hola, miserable. ¿Cuál es tu nombre?
    
    -Pu… Puta… respondió la esclava en voz baja mientras en sus ojos se advertía el miedo.
    
    -Muy bien. Ahora contame. ¿Sos casada, Puta?
    
    Elena cerró los ojos y con el rostro tenso pareció tratar de comprender, pero sin éxito y dijo: -No entiendo, Ama Julia…
    
    Julia lanzó una carcajada: -¡Claro que no entendés!... No entendés porque ya no sos una persona; sos un animal, Puta, y esto tampoco lo vas a entender, pero sí vas a entender que tenés que ser obediente, muy obediente, porque sabés que Wanda y yo somos malas y nos gusta hacerte sufrir… ¿Sabés lo que es obedecer, Puta?
    
    -N… no, Ama Julia…
    
    -Obedecer quiere decir hacer todo lo que se te ordene… ¿entendiste?
    
    -¿Qué es ordene? –balbuceó la esclava.
    
    -Quiere decir lo que se te diga que hagas. ¿Entendiste?
    
    -Sí, Ama Julia…
    
    -Porque si no obedecés, Wanda y yo te vamos a castigar, ¿sabés lo que es castigar?
    
    Elena negó con la cabeza y entonces Julia la tomó firmemente del pelo y la puso de pie. En el rostro de la esclava se dibujó una expresión de miedo. Julia le cruzó la cara de una bofetada y enseguida repitió el golpe. Elena gritó y se cubrió el rostro con ambas manos, para después ponerse a gemir.
    
    -Eso es castigar, Puta. ¿Te gustó el castigo?
    
    -No… no, Ama Julia…
    
    -¿Entonces vas a obedecer? ¿vas a hacer ...
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