-
Un profesor, una alumna y un colegio católico
Fecha: 01/08/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Xander_racer2014, Fuente: SexoSinTabues
... haciendo algo que había planeado, pero por las dudas preferí asegurarme de ser yo el que manejara la situación. Como dije antes, hay oportunidades que no se pueden dejar pasar. La llevé a un restaurante nuevo que habían abierto hace poco en un lugar lejos del colegio. Ya había ido un par de veces por lo que el camarero me reconoció. Le pregunté si estaba libre algún apartado y asintiendo con su cabeza me hizo una seña extendiendo su mano derecha y nos guió. A una seña mía Cecilia entró primero y luego yo. Nos sentamos frente a frente, ordenamos y al irse el camarero cerró la cortina, dejándonos completamente a solas. Nos miramos fijamente, en forma distendida, sin nervios por nada, pero no dejábamos de mirarnos. Por un momento pensé que mi mirada le decía “quiero comerme tu sexo” y la de ella me respondía “¿qué te lo impide?” - Tal vez te suene extraño, pero sé exactamente lo que te pasa – le dije con total seguridad- Ella me miraba embelesada. Por primera vez me dio a entender que sentía una fuerte atracción por mí. Esto era un nuevo aliciente en pos de lograr mi objetivo. Las hormonas calientes de una jovencita inexperta son un bocado que se mastica solo. - Sé de tu situación familiar. Entiendo que te falta tu padre… debes extrañarlo y necesitarlo. Por primera vez desde que llegamos al restaurante se le borró la sonrisa y agachó su cabeza. - Extrañarlo sí… necesitarlo no. - ¿Cómo así? - Lo extraño porque era todo para mí, pero me traicionó. Se fue a otro país. Yo entiendo ...
... el divorcio si ya no funcionaba el matrimonio, ¿pero tenía que irse tan lejos dejándome sola? No necesito de alguien así… - Sola no te dejó. Tienes a tu madre… - Es como estar sola. Nunca está en casa, ni se interesa por mí. No quiere que yo tenga novio, pero ella anda con tipos… yo lo sé. No tiene un novio… tiene varios amantes. No los lleva a casa para que yo no los vea. Por eso llega tan tarde. Porque después de trabajar se encuentra con alguno. - ¿Y cómo sabes que son tantos? - Porque leo su correo electrónico… - ¿Espías el correo de tu madre? - Sí… yo se lo abrí. Ella no sabía cómo hacerlo. Yo le puse su clave de entrada, así que puedo acceder a él cuando yo quiero. Sé todo lo que hace. - ¿Y qué piensas de todo eso? - Que ambos me dan asco. Si fuese por mí ya me habría largado de mi casa. Esto último lo dijo con un dejo de indignación en su mirada. Tal vez algo de odio. Era hora de poner las cosas en orden. - ¿Por eso te sientes estúpida? - Sí… Se abrió la cortina y el camarero nos sirvió nuestra orden. Volvió a cerrar la cortina y se retiró. - Come tu comida y luego te demostraré que puedo poner la solución a todos tus problemas al alcance de tu mano. Volvió a sonreírme. De nuevo volví a pensar que ella se sentía en control de la situación. Es decir, ella estaba ejecutando su plan. Lo que no sabía es que yo también tenía mi plan, probablemente mucho más pervertido que el de ella. En fin… comimos, luego pedimos helados de postre… hasta ahí parecía una cita romántica, es ...