-
La madura
Fecha: 20/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos
... portal yla cogí del brazo, advertí lo sexy que era y al estar bien cerca de ella percibí lo bien que estaba. Era muy sexy y muy femenina, según ella se vistió putona, porque le gusta provocar para luego tirarse a un tío.Era rubia de pelo largo y llevaba una cinta en el pelo para que no la molestara. Al llegar a su casa me dijo «bueno cariño, me voy a duchar que he sudado mucho y me apetece estar limpia y fresquita para ti». Yo mientras tanto esperaba y me senté en un butacón de cuero y veía la televisión que Elena encendió para mí, yo me puse a hacer zapping y al cabo de diez minutos lo tuve que dejar porque la programación a esa hora dejaba mucho que desear y me puse a hojear alguna revista del corazón que Elena tenía en un revistero al lado del butacón. Me puse a leer algún artículo, pero sin interés y seguí viendo las fotos como si fuera un niño. Al cabo de algo más de 40 minutos apareció Elena. —¿qué te parezco, cariño? —expresó Elena. —que estas para comerte —revelé yo. Elena se había vestido como una zorra de burdel con un tentador sujetador, un tanga, unas medias, con ligueros, un tanga y unos botines de cuero todo el conjunto en negro. —Muñeca estas para matarte a polvos, guarra —expresé yo. —pues mátame a polvos que lo estoy deseando desde esta mañana que te he visto en el gimnasio —confesó Elena. Me cogió de la mano y me llevó a su habitación. Elena me empezó a tratar y hablar como si ella fuera una fulanaburdelera y me iba diciendo ...
... todo lo que me iba a hacer. Ya dentro de su habitación me empezó a desnudar. —muñeca, me da morbo que me desnudes, hazlo. —si amor —apostilló Elena. Mientras me quitaba la camisa me sonreía pícaramente y al abrir la camisa me lamió el pecho y me puso más salido. Tiró la camisa en una silla y empezó a quitarme el vaquero y al ver el tanga exclamó: —¡eres sexy, cabron! —declaró Elena. Y me magreó el tanga por delante y dio un rugido de aprobación y me puse más cachondo. Me quité finalmente el vaquero, los calcetines y los zapatos y me quedé solo con el tanga. me situé en el centro de la cama y Elena vino hacía mi cual zorra en celo soltando unas libidinosas guarradas que me pusieron más rijoso y cachondo si cabe. Me abrí de patas y comenzó a olisquear y lamer mi tanga y se puso todavía más cachonda y olía a macho en celo. Empezó a lamer, sobar y lengüetear mí ya empinada polla y se la empezó a introducir en su libidinosa bocaza con urgencia sexual, tragaba, succionada y mamaba mi verga y lo relamía desenfrenadamente y con obscenidad, engullía y succionaba mi duro cipote y escupía en el para que la mamada fuera más lúbrica y mucho más viciosa, me apretaba los cojones con fuerza y tragaba y succionaba más mi vergón y se lo volvía a meter en su depravada bocaza de ramera procaz. Volvió a escupir para volverse a meter mi cipote y agarrarme los cojones con fuerza, mientras yo gemía y jadeaba de lujuria como un semental vicioso en celo.Engullía, engullía y engullía ...