1. El viejo rico y el hippie rubio


    Fecha: 21/08/2020, Categorías: Gays Autor: Loquedeuno, Fuente: SexoSinTabues

    Hola, antes de empezar me describo, tengo 47 años, soy morocho, mido 190 cm, soy bastante robusto pero no gordo, toda mi niñez, adolescencia y parte de mi juventud hice deporte, así que tengo muy buenas piernas, soy grandote y con mucha fuerza pero ya tengo panza y pelos por todos lados, pecho y piernas con algunas canas. Un clásico daddy canoso y grandote. Viajo por trabajo todo el año y recorro varias de las principales ciudades del mundo. Pero me crie y viví varios años de mi juventud en Buenos Aires. Me encanta Buenos Aires siempre esta despierta, con posibilidades acerca de todo, drogas, sexo, alcohol, música y teatro. Me gusta alojarme en el Four Season por su ubicación. Aunque soy muy ostentoso me gusta usar el transporte público, andar por las plazas, recorrer San Telmo, Constitución y algunas estaciones de tren en los alrededores de Capital. Tengo un morbo y este es pagar por sexo, pero no pagar por aquellos que se dedican al trabajo sexual, sino por aquellos que necesitan la plata, aquellos vírgenes del negocio de la prostitución, los que se seducen por la plata. En uno de mis últimos viajes durante el verano iba por la línea H del subte de buenos aires, en hora del mediodía. Siempre en esta línea se puede ver a músicos en las estaciones tocando algún tango, rock o reggea, etc. Iba mirando como de costumbre y me llamo la atención un chico rubio muy rustico que estaba cantando un tema de Manu Chao, lo cantaba con muchas ganas, sentía la letra y cada cosa que decía. ...
    ... Lo mire bien, era un muchacho de no mas de 27 años, muy lindo, con una barba rubia de unos días, muy bronceado por el sol, llevaba la cabeza rapada y unos lentes de sol, media alrededor de 175 cm de altura. Lo miraba y lo miraba y note que el sentía que lo estaba mirando desde hace algún tiempo, cuando termino de hacer su número, paso con la gorra y generosamente le di unos cien pesos argentinos, no es común que se le deje esa cantidad a un artista callejero, vi su hermosa sonrisa en esos labios color rosa. Pagaría eso y mucho mas por ver otra vez su sonrisa. Cuando termino de pasar con la gorra. Bajo y se cambió de vagón para seguir tocando, y lo seguí. Escuche sus canciones otro par de estaciones mas, sin sacarle la mirada de encima y tratando de imaginármelo desnudo. Miraba sus piernas, que también llevaba un pantalón corto medio harapiento, tenía unos bellos rubios, con unas pantorrillas bien grandes, que me llevo a pensar que este hombre practica o practico algún deporte, preferí imaginarme que jugaba al futbol en sus ratos libres, cosa que después corrobore. Al rato vuelve a pasar con la gorra, me reconoció y puso una cara de asombro, pero esta vez le deje menos, no quería asustarlo pero sí que notara que estaba muy interesado en él. Cuando cambió otra vez de vagón y volvió a pasar con la gorra me levanté y me bajé sin dejarle nada, no quería espantarlo, cuando se bajó del subte porque ya no quedaban mas recorridos me acerqué a él y le hable me presenté y noté que no ...
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