1. El viejo rico y el hippie rubio


    Fecha: 21/08/2020, Categorías: Gays Autor: Loquedeuno, Fuente: SexoSinTabues

    ... una fiesta ni nada. Le dije que era un hombre que disfrutaba de los placeres de la vida de una forma lujosa y a mi manera, que si no tenía problemas en cantar solo para mí. Me miro extraño y dubitativo. Le abrí la puerta y le ofrecí que pasara, pasó sin muchas más palabras. Lo escuche cantar y tocar la guitarra unos 30 minutos, realmente cantaba bien, yo sentado en un sillón y el enfrente a unos metros con un reflector suave. Cuanto terminó las primeras canciones le dije que si quería algo para comer, beber o fumar que todo iba por cuenta mía, que podía pedirse absolutamente cualquier cosa que dispusiera el hotel, que no dude si quería pedirse la mejor botella. El hombre ya entrando en confianza acepto y pidió algo para comer y para tomar una botella de vino, una de las mas caras. Le dije que pida dos, que me imagino que con todo lo que canta debía tener sed. Fumamos unos habanos y tomábamos vino mientras le sacaba charla, habría pasado una hora desde que dejo de tocar y entre charla y charla se acabó el vino, pedí dos más. Me habló de sus amores, de sus chicas, las que dejo en el camino, de las que se enamoró y con las que solo tuvo sexo. Ya abriendo la cuarta botella me preguntó sobre mi, que hacía a que me dedicaba y sobre mis mujeres, le dije la verdad, que no me interesaban las mujeres, que a mi me gustan los hombres y mas los hombres lindos y rubios como el. Se sonrió y agarro su guitarra para volver a tocar, ya en un estado de ebriedad, medio mareado intento tocar ...
    ... mientras seguía riendo, el ya sabía lo que pasaba y porque lo había llevado hasta ahí, pero claramente su intención era salirse de ahí cumpliendo su trabajo y nada mas. Le pedí que tocara más cerca, que la mezcla que él representaba era hermosa, esa mezcla de música, arte y belleza. Que quería mirarlo más de cerca, que casi nunca se encuentran todas esas cualidades en una sola persona. Lo tenía sentado en frente mío a menos de un metro, su boca con aliento a tabaco y vino me volvían loco, veía como de esa boca salía una hermosa música y ese olor que me encantaba, como su bigote se movía a la par de sus labios rosa, esos colores hermosos que llevaba en sus bellos y en su piel. Mire su rodilla bronceada y dorada de tantos bellos rubios que me ganó la calentura y puse mi mano ahí. El automáticamente se echó para atrás. Le pedí disculpas y le dije que no aguanta más, me parecía muy lindo. Lo halague tanto y de una manera tan poética, tan educada y seductora, que lo deje casi paralizado mirándome y no creyendo que alguien podía decir algo así de él, lo tenía casi donde quería. Acaricie su cara y me acerque a su boca y le di un beso suave, agarrando su labio inferior con los mios, uno solo a modo de prueba a ver como reaccionaba, se quedó duro. Me dijo que no le gustaban los hombres y que no podía hacer eso. Le propuse unos tres mil pesos mas sumado a lo que le di por tocar para mi, si se dejaba besar un rato. Aceptó pero me pidió otra botella de vino, pedí dos más. Cuando llego el ...
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