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El Baldío y El Mirador. 5ª parte.
Fecha: 26/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... abrazando a mi pequeña ninfa, ¡con su colita pegada a mi pecho!, ya que así se había acomodado. La mañana siguiente nos levantamos ya algo tarde, ya que recuerdo era un domingo, nos aseamos los dos juntos en el baño y salimos a desayunar a un mercado cercano y regresamos de nuevo a lavarnos las bocas, volvimos a salir, para irnos a perder todo el día a Xochimilco, ya que alquilé una trajinera que nos llevó a conocer lugares pantanosos con enormes paisajes, en la misma embarcación comimos ya que el paseo incluía los alimentos, refrescos y hasta cervezas, pasadas las seis de la tarde nos llevaron al varadero, donde caminamos hasta llegar cerca de la zona de autobuses que nos llevarían de regreso a casa, lo bueno que ese domingo no me toco guardia cómo paramédico en el ERUM, ya que me habían dado ese día de descanso que era de una vez por cada mes, llegando al cuarto de azotea mi nena me preparó un café y me puso unos panecillos que habíamos comprado por la mañana, los dos tomamos café y pan, y nos fuimos a la cama, encendió la televisión de blanco y negro pequeña, por lo que, con lo que veíamos caímos profundamente dormidos, sólo recuerdo haberla abrazado y pegarla a mí, y así hasta la mañana siguiente despertamos, ella siempre entre sueños me ponía una de sus piernas en mi cuerpo pegándome su conchita a mí cintura y con uno de sus brazos abrazándome a mi pecho, esa postura de mi niña era tan natural, que ya estaba acostumbrado a su calor corporal, a su aliento, a su aroma a ...
... niña fresca, al aroma de sus cabellos, mi pequeña, para mí era lo máximo, ¡ella lo sentía de mí!, ya que ella me lo decía constantemente, nos besábamos cómo cualquier pareja en ese cuarto, ya pronto llegarían sus doce años y pensaba sí hacerle una pequeña fiesta o comprarle ropa, o algo que ella quisiera, por lo que decidí por lo segundo, salí esa mañana a hacer una investigación escolar mía, y de regreso mi nena estaba cocinando, se veía una mujer en miniatura, por lo que la dejé que hiciera, sólo le dije que tuviera cuidado con la estufa, ya que se podía quemar, después de un par de horas, yo comía de sus manitas sus nacientes progresos en las artes culinarias. El transcurrir de la semana pasó rápido entre mis obligaciones escolares y mis preparativos, para ingresar a la UNAM, me traían en jaque, ya que las vueltas hasta la C. U. , eran casi de diario, para conseguir mí ingreso, por lo que se llegó el sábado por la tarde, ya sabía de qué vendrían “las diablillas”, entre ellas Jaqueline “la barbi”, mi cabeza pensaba en la manera de cómo hacer que ellas se llevaran a mi Jenny, a dar la vuelta y quedarme a solas con “la barbi”, pero no encontraba un motivo congruente, en eso el timbre sonó y bajó mi Jenny a abrir, obvio eran ellas que llegaban puntuales, se sentaron todas en el comedor, platicamos brevemente, en eso se dice Perlita, que iban a ver ropa y cosas y que hoy no bailaría Jacqueline, ya que estaba falseada de un tobillo, pero que saldrían y que sí se podían llevar a ...