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Mis encuentros con Adriana (Parte 2)
Fecha: 01/09/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: afuentes, Fuente: CuentoRelatos
Después de nuestro primer encuentro Adriana me buscó nuevamente a través de la computadora para facilitar la comunicación compartimos teléfonos y así poder seguir en contacto. El humor de Adriana había cambiado radicalmente, ahora la sentía más suelta, con mayor confianza. No tardó mucho en que Adriana me confesara que nunca la habían penetrado analmente, que nunca se lo había permitido a su ex marido porque le parecía algo sucio además de suponerlo en extremo doloroso, pero que haberlo hecho en la regadera con un "desconocido" le había encantado. Finalmente aceptó que le gustaba sentirse dominada, una puta, una perra, pero que obviamente por pena con su entonces marido nunca se lo dijo por miedo a lo que el pensaría de ella. Yo le comenté que pues una cosa es lo que sucede en la cama y otra la vida diaria lo que sucede en la cama ahí se queda. Un par de días más tarde y al calor de una rica platica sexual, Adriana sin saber las consecuencias de sus palabras me dijo "hazme lo que quieras, soy tu esclava". Me quede un poco pasmado de solo imaginarla hacer lo que yo le pidiera ella notó una pausa en la conversación y solo atinó decir "dije algo malo?", a lo que yo le respondí que no, pero que sinceramente no la creía capaz de convertirse en mi esclava. La plática fue tomando un tono más serio pero igual de caliente tratando de ver hasta donde podíamos llegar. Estábamos poniéndonos de acuerdo en el próximo encuentro, decidimos ahora ir al motel en su auto porque tenía ...
... que llevar a su hija a unas prácticas del colegio y de ahí se iría a nuestro punto de encuentro para finalmente regresar por su hija al colegio ya en la tarde-noche. Antes de despedirnos volví a tocar el tema de la dominación y le dije "si en verdad quieres ser mi esclava, mañana quiero que uses una minifalda y que no lleves ropa interior quiero comprobar que eres obediente". Adriana se quedó sin palabras unos minutos hasta que me llegó un mensaje donde me decía "lo pensaré". Al siguiente día llegué al punto de encuentro, Adriana llegó en un automóvil compacto de color blanco, sin más me subí y pude darme cuenta que llevaba una minifalda de color azul y una blusa un poco gruesa. Ella estaba de lo más seria sin moverse de su asiento esperando mi reacción. Acaricie su pierna derecha discretamente porque por la calle pasaba la gente en cuanto vi la oportunidad subí más mi mano hasta que sentí tocar con facilidad su vello púbico. Con discreción acomodé mi mano de tal forma quería jugar con su abertura ligeramente húmeda ella con un leve movimiento hizo su cadera hacia adelante facilitando la tarea. Cuando vi otra oportunidad de acercarme más metí una mano bajo su blusa para comprobar que llevaba las tetas al aire. Mi sorpresa y mi excitación me tenían ya con un notable bulto bajo el pantalón. Adriana manejó hasta el motel y en el camino me decía que era muy incómodo andar por la calle sin ropa interior, que tuvo que hacerse de ingenio para que su hija no lo notara pero que ...