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Emilio, en mi adolescencia
Fecha: 04/09/2020, Categorías: Gays Autor: ClauMar, Fuente: CuentoRelatos
... otro día entré en varias librerías buscando este libro me dijeron que estaba agotado… ¿me lo prestas? E- Por supuesto preciosa Me di vuelta, él estaba casi pegado a mí y dije: C- Gracias… por el libro y por el piropo E- El piropo no lo tenés que agradecer, solo digo lo que siento, realmente sos hermosa… perfecta… tenés un cuerpo espectacular, y una seductora inocencia estoy loco por vos Claudia… Mientras decía eso su mano derecha estaba apoyada al costado de mi cadera y me acariciaban suaves tocando como al descuido por momentos mi cola, yo cerré mis ojos y sus manos ahora acariciaban mi cola… E- Sos tan hermosa… me gusta tanto tenerte así Sus palabras y caricias me calentaban tanto que ya no podía disimularlo, sus manos sabían dónde y cómo excitarme, mi boca, empezó a gemir, el libro cayó de mis manos, las suyas sujetaron por mi vientre mis nalgas sintieron la rigidez de su pene, me giró, su boca fue en busca de la mía, su lengua ingresó en mi boca y nos besamos apasionadamente, su mano subió mi vestido y sus manos empezaron a acariciar mis nalgas y dijo: E- Que hermosa cola tenés, que piel suave, son lo más hermoso que acariciaron mis manos. Te gusta así bebé… C- Me encanta… te amo… Luego de unos segundos, mi espalda quedó contra la biblioteca y sus manos tomaron mis senos por encima de mi vestido, los masajearon, los apretaron, su boca besaba mi cuello, lo chuponeaba, lo lamia y decía: E- Te amo bebé, me encanta que no lleves corpiño, es ...
... hermoso sentir así tus pezones, hinchados, duros. Yo también te amo papi me volves loca, en esos momentos su boca lamió besó y mordisqueó un lóbulo de mi oreja haciéndome gemir profundamente. Luego nos besamos apasionadamente, yo estaba excitada, totalmente entregada, estaba besando al hombre de mis fantasías, de mis sueños, mientras tanto sus manos, alzaban mi vestido, hasta retirarlo de mi cuerpo, dejándome solo en una tanguita blanca. Luego giró mi cuerpo, quedando de espaldas a él, sus manos subieron por mis muslos, se arrodilló y creí desvanecer cuando su boca y su lengua se depositaron en mi cola, me besaba, lamia, mordía, chuponeaba mientras sus manos acariciaban mis caderas, yo me sentía en otro mundo, no paraba de gemir y gritar, luego bajó mi tanga hasta quitarla de mi cuerpo, abrió mis nalgas e introdujo su lengua en mi ano, el placer era inmenso, gemía y suspiraba en cada incursión, mis gemidos eran cada vez más intensos. Tomó un almohadón del sofá, lo arrojó y me hizo acostar en el piso se acostó sobre mí y nos besamos con pasión, luego besó mi cuello, así hasta llegar a mis senos y comienza a lamerlos, chuparlos, mis pezones estaban erectos y duros, mientras yo no paraba de gemir, me estremecía cada incursión de su boca en ellos, baja por mi cuerpo hasta llegar a mi vientre y dice: E- Me encanta bebé, me encanta tu pasión tu entrega Luego sigue bajando hasta llegar a mi depilada vagina, con un dedo lo desliza por mis labios vaginales y dice: E- ...