1. Alejandra en casa de Paula


    Fecha: 14/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Demian1558, Fuente: CuentoRelatos

    ... chorreando ahí adelante mío, dejámela ver mejor, sacate los shorts.
    
    A: No, primero quiero tus labios para chupártelos, y meterte la lengua…
    
    P: Entonces terminá de contar hija de puta… Estaba bien la mina… los labios eran como los míos…?
    
    La verdad que no me acordaba, pero le dije que sí para que se calentara más, y le pedí que se sacara la bombacha para poder vérsela mejor, cuando empezó a bajársela, el solo ver lo mojada que estaba casi me hace acabar: Así que estabas un poquito mojada puta! Me dejarías que te coja en este momento?
    
    P: Creo que en este momento te dejaría que me hagas lo que quieras, no solo en la boca, creo que nunca estuve tan caliente, por favor volvé a apoyarme el pie y seguí contando…
    
    A: Creo que en un momento la mina acabó, y cambió de posición la mano con la que se pajeaba, e hizo como que se agarraba el antebrazo opuesto, el que estaba de mi lado, así que mientras me clavaba el codo empezó a levantarme la pollera con dos dedos y empezar a pajearme sobre la bombacha, te imaginás que me abrí más, así... ves... te gusta…
    
    P: Si hija de puta, la tenés hermosa, tan rosada que me dan ganas de chupártela…
    
    A: La guacha con dos dedos empezó a serrucharme la raja, que a esta altura era un charco, y yo disimulando mientras miraba la ventanilla, puse la mochila que tenía en la mano cerca de sus tetas, y comencé a rozarle el pezón con los dedos aprovechando el vaivén del colectivo, ella en cambio me miraba la boca y jadeaba balanceándose para ...
    ... que yo pudiera tocárselas mejor…
    
    P: Así te miraba y se pasaba la lengua por los labios…
    
    A: Si guacha así… me deseas?
    
    P: Claro qué sí, que querés que te haga?
    
    A: Lo que me hizo ella, cuando me hizo acabar, se chupó los dedos.
    
    Paula dejó de masturbarse, se acercó y bastó que me metiera dos dedos en la concha para que yo arqueara el cuerpo tratando de ayudarla a que entrara más y más, comencé a moverme con desesperación buscando que me penetre hasta acabar. Una vez calmada la tome de la nuca:
    
    A: Ahora me tenés que dar el premio: Le dije acercando mis labios entreabiertos a su boca, ella con una sonrisa bien de turra se metió dos dedos en la boca chupándoselos, y cada vez que yo me acercaba se alejaba con los labios entreabiertos, o me metía la punta de los dedos apenas en la boca.
    
    P: Estás muy caliente? Te gustó que te pajee? Dale decilo, sino no hay premio, o querés dejarlo todo acá?
    
    A: No Pau, estoy muy caliente, me encantó como me pajearas, pero dejame morderte esos labios, los deseo mucho por favor, hago lo que vos quieras.
    
    Paula por fin dejó de retroceder y me besó como pocas veces me habían besado, las dos intentábamos llegar con nuestras lenguas lo más adentro posible, bailaban en nuestras bocas, mientras nuestras manos nos desvestían a nosotras mismas y a la otra. Ahora fue ella la que me dijo no podía esperar más deseando que le chupara la concha… Me sonreí:
    
    A: Pero eso tiene un precio: le dije
    
    P: Lo que vos quieras, pero chupámela…
    
    A: ...