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Mi alumno adolescente me hizo mujer
Fecha: 23/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Soy maestra en una secundaria particular de Culiacán, en mi grupo hay 20 alumnos, 13 mujeres y 7 hombres, uno de ellos Rodolfo es algo especial y se convirtió en un elemento vital para mi. Rodolfo es un muchachito de 15 años bajito como de 1.60 m muy obeso y muy prieto, razón por la cual es objeto de muchas burlas de sus compañeros (tanto hombres como mujeres) y por lo mismo es muy tímido y retraído. Yo me llamo María Luisa tengo 41 años mido 1.75 m soy esbelta bien formada blanca de ojos cafés y pelo castaño. En esta escuela a los alumnos se les exige el uniforme que es para los hombres pantalón gris, camisa blanca, corbata azul y saco azul con zapatos negros, a las mujeres minifalda tableada gris, blusa blanca con moño azul, saco azul y para primero y segundo año tobilleras blancas y zapatos de piso negros, para las de tercero medias transparentes y zapatos negros de tacón alto de aguja. El personal docente también debe usar el uniforme y la mayoría somos mujeres (8 maestras por 2 maestros). Las maestras debemos usar traje sastre de colores pastel (azul, verde, amarillo, rosa) y rojo, un color por día, con minifalda a medio muslo y saco de manga corta, sandalias de tacón alto de aguja del color del traje y medias transparentes. Bueno explicado todo esto, voy a contarles que en una ocasión, un viernes vi a Rodolfo sentado en su lugar después de que todos sus compañeros se habían ido, estaba abstraído y muy pensativo, me le acerqué y le pregunté que le pasaba y él me dijo ...
... que tenía mucho coraje porque una de sus compañeras le había hecho mucha burla cuando al final de la clase todos los alumnos rodearon mi escritorio para entregar sus tareas del día anterior y él aprovechando la bola se había recargado atrás de ella, al principio se dejó e incluso le permitió le acariciara las piernas por debajo de la falda, pero en cuanto se dio cuenta que se trataba de él se apartó y empezó a reirse diciéndole que estaba muy gordo y muy feo y que con ese volumen le sería imposible acomodarse entre las piernas de una mujer pues por más que lo intentara no cabría en medio. Yo lo miré y noté el enorme bulto que se había formado bajo su pantalón, le pedí se tranquilizara y cuando volteó a mirarme puso sus manos en mis piernas y las deslizó por debajo de mi falda acariciando mis muslos. Yo lo dejé pero enseguida lo tomé de las manos y le pedí se pusiera de pie, sin soltarle la mano lo llevé a mi escritorio y le dije que era natural que a su edad se le antojara tanto recargarse atrás de una mujer y acariciarle las piernas y lo que le había dicho su compañera era falso, aún cuando él era muy gordo si podría acomodarse entre las piernas de una mujer. Rodolfo me miró y me recorrió con su mirada de arriba a abajo y clavó sus ojos en mis piernas, me dio la vuelta y se paró atrás de mi recargando su verga entre mis nalgas, sentí como su cosota bien dura se apretaba en mi culo y eso me gustó, sentí también como metía sus manos por debajo de mi falda y acariciaba mis ...