1. Mi alumno adolescente me hizo mujer


    Fecha: 23/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... piernas, lo dejé que me gozara un rato y luego le dije que ya era muy tarde y que debíamos irnos, entonces él me pidió que lo llevara a su casa y como Rodolfo vive por el camino a mi casa acepté darle el aventón. Al subir al coche en cuanto me acomodé en el asiento abrí las piernas pues para poder manejar y Rodolfo no tardó ni un instante en poner su mano en mis piernas y la fue deslizando hacia arriba y por dentro de mis muslos, yo no protesté y lo dejé actuar, en realidad me gustaba que aquel muchachito tan feo y tan tímido me estuviera acariciando las piernas con tanto apetito sexual, mientras manejaba veía como mi falda de por si corta, al sentarme se me había subido más y Rodolfo con su mano me la había levantado aún más, así es que se apreciaban perfectamente el refuerzo de mis medias y mis pantaletas rosas contrastando con el azul cielo de la minifalda de mi traje sastre. Observé como mientras Rodolfo acariciaba mis piernas, con su otra mano se bajaba el cierre de su bragueta y se sacaba su verga que ya estaba bien paraba mostrándomela descaradamente. Yo iba a reprenderlo cuando él tomó mi mano derecha y la puso sobre su verga y me pidió se la frotara, yo como si fuera una muchachita adolescente obedecí y le froté su verga una y otra vez mientras sentía como la mano izquierda de Rodolfo acariciaba mis piernas y frotaba fuertemente mi panocha. Al llegar a su casa pensé en despedirlo y ya, pero Rodolfo me pidió lo acompañara un rato pues estaba solo y le daba mucho ...
    ... miedo la soledad. Me enternecí al ver su expresión de temor y saberlo indefenso me hizo reaccionar a su favor, acepté su invitación y entramos a su casa. Como era un departamento en un segundo piso había que subir dos escaleras de una sola rampa, yo subí por delante y noté como Rodolfo se agachaba para mirar por debajo de mi falda, sabía que me estaba mirando las pantaletas, eso me divirtió y me halagó mi vanidad de mujer por lo que lo dejé mirar todo lo que quisiera. Al entrar pude apreciar que el departamento era amplio de dos recámaras, pero muy sucio y muy regado por todos lados, olía muy feo y las cortinas que eran bastante gruesas estaban corridas y no dejaban pasar la luz, todo estaba en penumbra. Rodolfo se apoyó en un mueble y me tomó por atrás me jaló hacia él y me recargó su verga entre mis nalgas mientras sus manos se metían por debajo de mi falda y me acariciaban las piernas, sentía como levantaba mi falda hasta que sus dedos restregaron mi panocha, me dijo que tenía mucho miedo de que yo me burlara de él como lo había hecho su compañera y yo enternecida le dije que no se preocupara, que su compañera era una muchachita idiota y que yo le iba a demostrar que a pesar de lo obeso que estaba se podía acomodar perfectamente bien entre las piernas de una mujer. Rodolfo hizo más intensas sus recargadas de verga en mi culo, sus caricias en mis piernas y sus tallones en mi rajada, me calenté rápidamente y empecé a suspirar de placer, sentí como Rodolfo desabrochaba mi saco y ...