1. Mi compañera de trabajo y su novia


    Fecha: 23/09/2020, Categorías: Gays Autor: DpaniCR07, Fuente: CuentoRelatos

    ... accedí, me escape de mi esposa diciéndole que tenía una reunión extraoficial con unos proveedores que necesitamos cerrar en esta semana, nos citamos en un lugar para recogerlas e irnos a un motel, cuando voy llegando veo a su pareja uuuuffff no podía creer tanta suerte, la chica una adolecente con mayoría de edad que permite el país (18), morena, delgadita, pelo colochos, 1.67, cuerpo delgado culito parado y pechos pequeños, y una cara que ni les cuento pero parecía mucho más menor, se subieron Daniela adelante conmigo y la que llamaremos Vero atrás, nos presentó, hablamos empezamos a romper el hielo y hablar de todo un poco cuando llegamos a la entrada del motel, y buscamos habitación era un poco temprano y estaba disponible yo ya iba con mi pene durísimo estaba tan excitado con solo la idea de estar con esas muchachas, llegamos a la habitación pagamos, compre condones, y una botella de ron, me senté en la cama y las llame para que estuvieran conmigo Vero está muy nerviosa hasta temblaba de lo excitada que estaba junto con la adrenalina.
    
    Daniela me dijo siéntate aquí y observa nada más me hizo sentarme en una silla y ellas en la cama
    
    No quería perderme del detalle del show lésbico que estaban a punto de ofrecerle. Me senté, totalmente dispuesto a relajarme y disfrutar de cada uno de sus movimientos. Daniela y Vero se besaban con paciencia, mirándome de vez en cuando, recorriéndose los cuerpos con las manos; alternaban las caricias delicadas con apretones que hacían ...
    ... que ambas soltaran pequeños jadeos y grititos. Se desnudaron pacientemente, con un regocijo en cada prenda directamente proporcional a la ansiedad que la escena me estaba dando comencé a tocarme el pene despacio. Daniela le sacó la blusa y el brasier a Vero y empezó a versarla por todo el pecho y cuello se inclinó un poco para tener sus pechos a la altura de la boca. Comenzó a chupárselos con lentitud pero de manera apasionada; Vero tenía unos pechos pequeños pero preciosos y finísimos, coronados por un pezón oscuro y pequeño, erecto y sensible a las caricias de la lengua de Daniela. Ésta la recorrió por el pecho hacia arriba, de nuevo hacia la boca. Vero le devolvió el placer haciendo lo mismo que había hecho ella: sacarle la blusa y el brasier y empezó a mamarle las tetas grandes, y tocarlas tan rico, las dos se quitaban entre si los pantalones Daniela andaba Hilo celeste mientras Vero andaba un bóxer rojo y empezaron a bajarse los calzones y se tocaban entre si sus vaginas. De vez en cuando me echaban una mirada que no era capaz ni de pestañear, y aquella mirada desbordada de lujuria era capaz de ponerlo aún más cachondo de lo que ya estaba, si es que tal cosa era posible. Después un rato así mamándose entre ellas los pechos, decidieron que ya estaba bien de exhibirse, que yo ya había sufrido lo suficiente. Fueron donde esta yo sentado como un sofá pequeño y empezaron a quitarme el pantalón y a bajarme el bóxer. Nunca, nunca me habían dejado con el pene al aire cuatro manos ...
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