-
Historias De Oficina -7-
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... nuestras labios volvieron a unirse y nos separamos del escritorio, estaba prácticamente colgada de mi…subía y bajaba sobre mi miembro llenándose por completo, alcanzando lo más profundo de sus entrañas mientras me seguía pidiendo que le diga “Mariza” era un juego terriblemente morboso, nuestros cuerpos sudados eran la prueba fiel de eso. —Quiero sentirte en lo más profundo de mi ser... —Dijo subiendo y provocando que mi miembro salga de ella —Quiero… ser “Tu Mariza” —dijo mientras ponía mi miembro en su ano para dejarse caer nuevamente, recibiendo gustosa tan placentera penetración Sus gemidos no se hicieron esperar una vez mientras comenzaba a subir y bajar de forma frenética, nuestros besos lograban reducir en gran medida sus quejidos de placer y dolor mientras continuaba exprimiendo mi verga con tan traviesa colita, no podía detenerme no podía dejar de poseer a tan maravilloso ser, sus curvas eran perfectas y esa forma tan sexy que tenia de gemir me hacían poner loco, castigue su ano a gran velocidad mientras sus senos revotaban en mi rostro mientras eran asediados por mis dientes obsesionados con morderlos, había llegado a alcanzar un maravilloso y largo orgasmo que ahora resbalaba delicadamente por sus piernas mientras que yo todavía no. —Voy a acabar... —apenas con un ...
... hilo de voz totalmente cansado, tratando de salir de su interior. —Noo… termina adentro mío como en Alemania… por favor Sr. Vask… si jefe termine adentro mío —“no eres Mariza… ni nunca lo serás” como quieras… —dije al momento que comenzaba a llenar su golosa colita. Terminamos completamente exhaustos y sudados apoyados contra uno de los enormes armarios que se encontraban en mi oficina…una sonrisa mutua y un rápido beso sello nuevamente esta amistad. —Disculpe Sr. Vask tiene una llamada del Gral. Báez… ¿Lo comunico? —dijo mariza a través del intercomunicador. —“Mierda que inoportuno Gral.” No Mariza… dile que estoy… ocupado inventa algo no se —Dije recuperando algo de aliento para contestar de la manera más normal que me era posible —Le hubieras dicho que se una a nuestro jueguito —agregó sonriente. Nuevamente solo saco un par de pañuelos descartables y comenzó a limpiar su pecaminoso cuerpo, la junta de trabajo no había finalizado todavía quedaban diez minutos en los que seguramente averiguaría cual era el precio de tan maravilloso entretenimiento. ¿Por qué había venido de Alemania? ¿Cuáles eran los negocios que estaba dispuesta a hacer? Sin lugar a dudas su presencia indicaba algo y solo era necesario que Víctor Vask logré descifrar que era lo que indicaba.