1. Mi primo Tono


    Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... algo tenemos que hacer con esto que tiene tanto nombre, ¿no?”, dijo animado Tono.
    
    —”En efecto, ningún nombre sirve para mucho, lo que sirve es «vamos a follar», y nos vamos a follar. Ahora quiero disfrutar, que ya me has hecho pensar, mira, mira cómo la tengo de mansa, vamos a endurecerla”, dije señalando mi polla totalmente fláccida y caída.
    
    —”Pues mira la mía que da pena el pene y parece un rabo más que una tranca”, dijo Tono haciendo alarde del vocabulario aprendido.
    
    —”Joder, puto chingón de mierda, aprendes raudo y veloz”, y me abalancé a su polla.
    
    —”¿Qué hacemos?”, preguntó.
    
    —”Lo que quieras, pero tengo mi fantasía”, contesté.
    
    —”Dime, hago lo que quieras por esta”, dijo agarrando mi polla.
    
    —”Me gustaría tener sexo intangible”, dije como sorpresa.
    
    —”Y eso…, ¿qué es?”, preguntó.
    
    —”No tocamos con las manos nuestras pollas, sí el resto del cuerpo, pero nuestras vergas tocan de nuestros cuerpos todo lo que se les ponga por delante, excepto las manos, hasta que tengamos las pollas duras, para follarnos. El primero que no pueda aguantar se la mete al otro como quiera y luego al revés”, no quise explicar más.
    
    De acuerdo. Nos tumbamos a lo largo de la cama los dos y abrazados nos dábamos besos. Pero hacíamos ejercicios con nuestras pollas para restregarlas en el abdomen del otro. No tardaron en ponerse tiesas. Pero el juego continuó porque Tono besaba bien. Cada beso suyo era una verdadera degustación de labios, lengua y paladar, un auténtico ...
    ... disfrute. Yo hice por besar y lamer centímetro a centímetro su cuerpo total. Creo que gasté más saliva que gasolina un coche en la carretera. Lo besé todo, sus ojos, su nariz, sus párpados y cejas y cada vez que nos besábamos notaba en mi vientre una fuerza que daba empuje a mi polla para ir poniéndose dura. Lo besé por todo el cuerpo, desde el cuello, en un reguero de baba y saliva, lamiendo cada milímetro cuadrado, y me entretuve en las tetillas. Aunque las tetillas no estaban tan pronunciadas como las mías eran duras como piedra. Bajé hasta la cintura y mi lengua inspeccionó su ombligo, su vello púbico abundante, tanto como por todo el cuerpo. Matorral púbico donde daba gusto esconder la nariz para olfatear los humores corporales escondidos, una mezcla de gel, orina y semen que hacía las delicias de mi olfato.
    
    Tono se entretenía besándome el cuello y con las manos metía dedos en mi ano, lo que me gustó en sí y por estar preparado para disfrutar de esa polla en mi ano. Luego hice unos rodeos con la lengua alrededor de su polla, ya que era prohibido tocarla pero pasé varias vueltas y me entretuve chupando y lamiendo su escroto, peludo y sabroso. La ventaja del escroto y el pubis peludo sobre el afeitado es el sabor; el afeitado no tiene sabor ni olor propio, el velloso tiene toda la gracia salvaje del olor mezclado, y cuando se pone duro y comienza a salir el líquido preseminal como estaba ya en ese momento, y se esparce por todos los pelos, cada pelo es como un fideo sabroso. ...