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Mi primo Tono
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... Su vello es firme no se desprende fácilmente, grueso, pocos pelitos me llevé a la boca. Tono se entretenía en mi culo, porque como voy afeitado, a Tono le gustaba tanto meter dedo como meter polla, y se llevaba los dedos a la boca. Entendí que era agricultor y tenía costumbre de usar estiércol para muchas cosas y no le daba asco. Chupaba el culo y lamía como si fuera una taza de chocolate, y metía la lengua ojete a dentro, luego más dedos. Por fin me dijo: —”Ya estás preparado”. Me puse de espaldas, encogí las piernas doblando las rodillas y las elevé abiertas hacia los lados mostrando mi culo, con mis brazos recogí mis piernas abiertas y le di todo lo que soy a su merced. Me arrastró tal cual estaba a la parte baja de la cama y de pie, con los pies en el suelo, me ensartó su polla. Intentó meterla de una vez, pero mi cara hizo un ademán de dolor y la fue metiendo poco a poco, aunque yo le decía que siguiera sin miramientos, pero los tuvo. Y por fin la metió toda. Vi las estrellas, pero todo cambió cuando el pene debió pasar a la altura de la próstata y sentí que el cielo se me venía en vida, el placer era tal que no pude pronunciar ni un grito de dolor ni de entusiasmo, como si fuese mío. Notaba cómo iba entrando, que pasó ese punto, pero me moví para que retrocediera un poco y apuntara con movimientos de mete y saca en esa dirección, porque yo estaba gozando. Pero también él quería sentir el máximo placer y se escurrió hacia adentro. No sé donde llegó, pero me ...
... encontraba lleno, como después de una cena en día de fiesta. —”Por donde ha pasado la punta de mi verga, pasa algo más”, me dijo sin entender yo bien. Entonces noté que junto a su pene entraba un dedo en dirección a la próstata, comenzó a golpear el lugar y me producía un placer irresistible. Estar lleno hasta lo profundo y sentir esos toques eléctricos que no hubo otra que explotar y eyaculé en su pecho, en su abdomen y en su cara. Tenía en los brazos esperma de mis putos huevos. Yo estaba como una puta cabrona en celo y me movía como una loca desesperada. Y aún después de eyacular seguía dando los toques, que era un placer de martirio porque no se podía aguantar tanta dicha. De pronto sentí muy adentro que salían los trallazos de esperma del maricón que me estaba ensartando y sentí el largo recorrido del esperma a lo largo del pene hasta su desembocadura, auténticos ríos de leche caliente. Luego, agotado, Tono se cayó encima de mí; estaba verdaderamente agotado. Había trabajado como para dos folladores, para darme gusto y para darse gusto. Se comportó como un puto cerdo en celo delante de la marrana. Y me besó y se quedó con la boca junto a la mía sin moverse, apretando, como si ahora quisiera comerme. Le dije que no sacara su polla, que quería descansar con ella dentro. Sentía cómo se ponía fláccida en mi interior y no me moví para evitar que se saliera. Así estuvimos un rato largo, y volví a besarlo y crucé la lengua con él. Le pedí que, sin sacar su polla, me volviera ...