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Mi primo Tono
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... por haberse dilatado bien mi esfínter, y comencé a moverme arriba y abajo. Me di cuenta que no tenía ninguna posibilidad de que se saliera la polla de mi culo, dada la longitud, y mis movimientos se hicieron más rápidos y más largos. Aquella enorme y monstruosa polla entró y salió, nunca del todo, pero sí entró profundamente. Tanto placer me dio en mi culo esa polla, y la lengua de Tono en mi boca, que me vine y eyaculé sobre su cadera. Nos reímos y seguimos besándonos. No tardé en sentir los espasmos, uno y otro, y de repente se vino dentro de mí, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, me perdí, ya no supe cuántos trallazos me dio en mi interior, aunque los sentí todos, pero yo estaba en mi éxtasis y totalmente abandonado. Acabé mis movimientos y seguí abrazado al primo. Ahora sentía sus fuertes brazos de agricultor y sus callosas manos. Sentí el abrazo más grande y apretado de toda mi corta y puta vida. Noté la satisfacción de Tono de tenerme en sus brazos. Parecía mi tío en lugar de mi primo, parecía mi amante en lugar de un recién conocido. Me dijo al oído: —”Gracias; gracias, primo”. Lo miré y lo besé. Sacó su polla de mi culo y todavía en sus brazos sentí el reguero de la lefa que salía de mi culo. Nos dejamos caer al suelo. Me dolía el ano, pero quise disimularlo. Nos pusimos frente a frente en la ducha a mirarnos y no cruzamos palabras, pero nuestras caras, manifestaban verdadera satisfacción. Nos pusimos de pie para lavarnos y con el gel le pasé mis manos por ...
... todo su cuerpo y me entretuve en aquella polla fláccida, larga y medio morena. Me entretuve tocándola, inspeccionándola. —”¿Te gusta?”, preguntó. —”Quizá esta noche me guste más”, respondí. ***** Había venido Gaspar a recogernos para ir con él al castillo a llevarle el correo a Luis. Luis solía bajar a diario a recoger el correo y pasaba por casa de Gaspar para verlo y charlar un rato, pero ese día le pidió que se lo llevara Gaspar al castillo, porque tenía unos fontaneros arreglando averías y no quería dejarlos solos. Así que salimos Tono y yo con Gaspar en dirección al castillo y de camino nos indicó dónde podríamos comprar los bóxer que necesitaba Tono. Una buena tienda, muy surtida. Eligió tres, pagué y salimos. Tono no había visto nunca el castillo y le vi muy interesado. Así que al llegar ya estaban acabando los fontaneros y Luis nos dijo que esperásemos a que se fueran mientras tomábamos una cerveza. Preguntó Luis: —”Vosotros queréis ir a la piscina, lo sé; ahora enciendo las luces porque se está haciendo tarde; pues os vais, yo le doy un paseo a… —”Tono”, dijimos los tres a coro. —”… Tono para que vea el castillo y nos juntamos con vosotros; no os bebáis toda el agua de la piscina, ¿eh?”, concluyó escuetamente Luis. —”Y tú no te comas a mi primo”, dijo malintencionadamente Gaspar, haciendo gestos con sus manos. Gaspar y yo nos fuimos directamente a la piscina. El agua estaba caliente, pero algo menos que el ambiente, así que refrescaba un ...