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Mi primo Tono
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... poco. Llevábamos un buen rato jugando y no habían venido, nos extrañó mucho. Por fin aparecieron con unas bandejas y unas cestas. Traían la cena preparada. Eso no estaba previsto, pero nos gustó. Luis se desvistió y se echó a la piscina. Tono estaba con ganas pero no se atrevía. Razón tenía su madre en decir que era tímido. Desde la piscina le dije que se desvistiera y entrara, que nadie se extraña de nada. Pero no fue así. Cuando entró y se nos acercó, fue Gaspar el que le dijo: —”Buena pieza luces, ahora sabrá Jess lo que es disfrutar”. Nadie hicimos más comentarios pero todos nos reímos bastante, incluso Tono. Ya nadie dijo nada, ni al salir, ni mientras estábamos comiendo. Mientras estábamos en la piscina, hicieron una escapada Luis y Gaspar, y tardaron en venir. Salí de la piscina para sentarme sobre el césped y Tono también salió y se puso a mi lado. —”Tardan en venir, ¿no te parece?”, dijo Tono. —”Están follando, seguro”, le contesté. —”¿Sí?, ¿cómo lo sabes?, preguntó. —”No lo sé, lo imagino; pero no me equivoco, seguro; ¿qué otra cosa pueden hacer?”, respondí. —”Ah, claro; y… tú, ¿tienes novio?”, preguntó de nuevo. —”No; yo no me voy a casar ni quiero tener nada en firme y con compromiso; y ¿tú?”, dije. —”Yo tampoco tengo; no es fácil tener por estos pueblos un novio, es una suerte lo de Gaspar y Luis; a lo más de vez en cuando salgo al campo y me encuentro con alguien que no sé si es gay o no, pero nos damos un lote y cada uno a lo suyo, ...
... porque aquí hay homosexuales, pero se casan con un zagala para disimularlo, luego se buscan entre ellos, pero eso a mí no me gusta, me suena a traición, a consuelo o no sé qué; también hay heteros que buscan un gay para que se la mamen o dar por el culo porque sus mujeres ya les han negado todo; pero eso, si lo sé, no lo quiero, aunque a veces también tengo ganas”, contó esto entreteniéndose en detalles de poca monta. —”Es decir, os vais, os bajáis el pantalón sin miraros y de inmediato a follar rápido hasta eyacular, luego todo a la mierda”, dije con desagrado. —”Así es; luego todo a la mierda”, respondió. —”Eso es puro polvo: mañana te presentaré a un amigo mío; ojalá os podáis hacer amigos vosotros; pero no digas nada a estos de lo que te acabo de decir”. Fue mi última palabra cuando llegaron Luis y Gaspar. Mientras cenábamos, hablamos casi de todo hasta la hora de irnos. Como yo había llamado a Paulina para avisarle que no íbamos a cenar, aunque ella me dijo que nos dejaría una cosa, que había preparado expresamente para nosotros, no teníamos ninguna prisa. No; no tenía por qué tener prisa, pero sentía el deseo de estar a solas con Tono. Por mi cabeza pasaba Néstor, Tono, y…, sí, él también, pero no podía reconocer su cara porque nunca le había visto. Pero estaba, estaba dentro de mi cabeza, no como un fantasma sino como una realidad deseada. Nadaba y comía y me preguntaban si me pasaba algo, a lo que tenía que disimular y decir que me había cansado nadando. ...