-
Mi primo Tono
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... Pero no era verdad; la verdad es que mi pensamiento estaba dividido entre lo que sucedería al llegar la noche y lo que sucedería cuando llegara a mi casa, tras el viaje. Estaba a mitad de semana y había vivido momentos intensos, ahora pensaba si sentiría añoranza por los días pasados en este pueblo, por estos amigos, o podría tener algún tipo de consuelo satisfactorio. Sé que esta semana está siendo de sorpresas y que quizá me he puesto al galope o trotando o en plena carrera, pero pensaba mucho cómo serán mis días allá, cuando en medio de los exámenes mi mente se venga hasta aquí. Lo mismo no iba a ser, pero quisiera poder conseguir alguna esperanza en el propósito que me había planificado. Me di cuenta que me estaban mirando en silencio y dejé mis pensamientos. Seguimos hablando de qué íbamos a hacer el viernes. Se me ocurrió proponer ir al río todo el día. Pero ya dijeron que no de entrada. Así que propuse ir antes de comer y les pareció bien. Luis dijo que no vendría y que Gaspar le recogiera el correo porque los fontaneros iban a ir para rematar la faena. Quedamos en que iríamos por la mañana, luego a casa y por la noche a la discoteca de no sé qué lugar un poco apartado del pueblo. Me pareció bueno el plan. Con esto proyectado, ayudamos a Luis a retirar las cosas, poner orden y vestirnos para irnos a casa. Al momento de despedirnos, los tres besamos a Luis. —”Hoy me ha tocado la lotería, ya tengo tres novios”, dijo Luis riéndose. —”¡Alto ahí!; tres novios ...
... ¡no!, un novio y dos amantes si lo deseas”, protestó Gaspar. —”Solo te deseo a ti, caro carísimo; te he dicho mil veces que tú y solo tú eres mi Gas”, respondió Luis. En el coche, Gaspar habló como siempre de Luis, verdaderas genialidades, lo puso en lo más alto. Le dije a Tono: —”Eso es querer; ¡estos se quieren de verdad!”. Nos dejó a la puerta de casa y entramos a saludar al Tío Paco y a mi padre, estaban cenando. Nos sentamos con ellos para contar que veníamos con Gaspar del castillo y de la piscina y todo eso. Mientras, mi Tío Paco sacó un pastel de hojaldre y crema que había hecho Paulina para nosotros, pero era muy grande y nos esperamos a que ellos acabaran de cenar para que les sirviera de postre. El Tío Paco le dijo a su nieto: —”Tono, ¿lo estás pasando bien?”. —”Abuelo, ¿se puede aburrir uno con este?; ya tiene preparado todo el plan de mañana, si no va a dejarme vivir…”, contestó Tono. —”Eh, eh, eh, que tú no te quedas corto…”, protesté. —”Antonio, se lo pasan bien; ¿ves?, esto es lo bueno de ser joven, no saben de historias pasadas ni rencores. ¿Te imaginabas esto? Tú solo querías irte del pueblo y a tu hijo le falta pueblo. Así es la vida. Ojalá no hereden nuestras miserias y diferencias”, dijo el Tío Paco. Como mi padre era escueto en hablar y prefería callar y no replicar a ese hombre a quien quería como a su padre, intervine yo: —”Abuelo, nosotros no vamos a ser así; Tono y yo seremos primos y muy buenos amigos, y, si a mi padre le ...