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El viejo ginecólogo
Fecha: 26/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: isa, Fuente: CuentoRelatos
... dedos en mi ano, grite de placer, de dolor, mi piernas presionaron aún más su cabeza, mi mano lo apretó fuertemente contra mi coño, sin dejar que se separara ni un centímetro y así entre gritos de: -Más, más, más… no pares y chillidos de placer tuve un nuevo orgasmo. Finalmente le solté y su cabeza salió de entre mis piernas a la vez que sus dedos de mi culo, se levantó y se limpió con la manga de la bata todos los restos de mis fluidos que tenía por su cara, yo no me moví seguía sobre la mesa, abierta de piernas, completamente mojada, suspirando tras el orgasmo, le miré, deseaba ser penetrada, mi coño estaba más que a punto y deseoso pero por desgracia su polla todavía no estaba del todo recuperada. Por mi mirada el viejo ginecólogo se dio cuenta de lo que deseaba, así que se acercó a mi esta vez por un lado de la mesa, cuando estuvo junto a mi, con una de sus manos empezó a acariciarme la cara y la otra la metió entre mis piernas, acariciando el clítoris y así comenzó a masturbarme despacio. Yo gemía suavemente al ritmo de sus caricias. -Que carita de ángel tienes, dijo suavemente. Le mire sonriendo, para luego volver a cerrar mis ojos dejándome llevar por el placer de sus dedos, mi excitación aumentaba por momentos, él dejo de acariciarme la cara para cogerme por el hombro, aumentando la velocidad con las que sus dedos frotaban mi clítoris, yo lleve mi manos a mis tetas y comencé tocármelas apretando y soltando, tirando de mis pezones, pellizcándolos, mi ...
... placer iba en aumento y también mi deseo de ser penetrada, solté una de mis tetas y lleve la mano al pene de aquel viejo y lo agarré con fuerza. Él me contesto dejando mi clítoris y hundiendo varios de sus dedos en mi coño, gemí y comencé a masturbarle, su polla se puso más dura, pero todavía no estaba a punto, se inclinó sobre mi, pensé que me querría besar, pero no, lo que hizo fue alcanzar aquel pisapapeles que todavía seguía sobre la mesa y con un movimiento de su mano extrajo aquel enorme pene de la imitación de vagina. Sus dedos seguían follándome, entrando y saliendo de mi vagina, tras terminar incorporarse tras coger aquel pene, me lo enseño y lo colocó entre mis tetas y empezó hacer como si me las follase, yo solté su polla y teniendo de nuevo mis tetas en mis manos las apreté contra aquel pene como si hiciera una cubana, notándolo entre mis pechos y viendo cómo se deslizaba entre ellos. Lo sacó de entre ellos y empezó a frotarme los pezones con la punta, haciendo círculos, mis pezones ya sensibles se pusieron más duros y respingones, a la vez que un nuevo dedo se introdujo dentro de mi vagina, al mismo tiempo que tiraba mi cabeza un poco hacia atrás di un gritito de gusto. Aquella imitación de pene dejo tocar mis pezones para pasar a tocar mis labios, le di unos besitos y luego abrí la boca, él lo introdujo dentro, empecé a chuparlo como si le hiciera una mamada a la vez que aquel viejo sacaba los dedos de mi vagina y se dedicaba acariciarme el clítoris ...