1. Amiga madura


    Fecha: 08/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: PEPE0688, Fuente: CuentoRelatos

    ... caderas y trasero grande se le pegaban y definían esa delicia de forma magnifica, unas medias tipo malla que se le veían muy, pero muy sexy, y su blusa dejaba muy marcados sus grandes senos.
    
    Al saludarnos me dijo que ella conocía un lugar tranquilo. Era un bar pequeño que estaba a la espalda de varios hoteles que yo conocía.
    
    Al sentarnos me preguntó si tenía novia, a lo que respondí, obvio que no.
    
    La conversación era muy amena, pero sin llegar a ningún tema profundo, hasta que me pregunta…
    
    Ella: ¿Por qué me llamaste?
    
    Yo: tenía tú número y, la verdad, me pareces una mujer muy interesante.
    
    Ella: interesante... uhmmmmmmmm…
    
    Yo: Tú, tranquilamente podías decir que no, ¿Por qué aceptaste?
    
    Ella: porque me gustaste (y sin más, nada tipo película, me sobó la pierna con la suya) ¿Qué pasa, te pone nervioso una mujer mayor?
    
    Yo: me pone, sí, pero no nervioso (tomando su mano le doy un ligero beso en ella), eres una mujer muy bella.
    
    Ella: puedes sentarte a mi lado, quiero decirte algo al oído.
    
    Me acerco y ella al acercarse a mi oreja le da una pequeña mordida, a lo que yo respondo dándole un beso profundo, que ella corresponde con mucha pasión, y bajo mi mano a su pierna y ella se separa y me dice:
    
    Ella: que rápido eres, niño.
    
    Yo: (acariciando su piernota) que suaves piernas tienes.
    
    Ella: si quieres puedes verlas, hoy mismo.
    
    Yo: preferiría separarlas.
    
    Al decir estas palabras se excito y comenzó a sobarme el pene por encima del pantalón; ...
    ... yo ya estaba muy erecto.
    
    Pagué la cuenta rápidamente y nos fuimos a un hotel cerca que yo conocía. Al entrar, rápidamente nos comenzamos a besar apasionadamente; esta mujer era toda una experta en los oficios amatorios.
    
    Me tumbó en la cama, me desabrochó la correa y el pantalón y comenzó a hacerme una mamada riquísima. Se lo metía todo, sacudía mi pene contra su lengua y me chupaba hasta los huevos. Tanta era la mamada que me daba que casi me vengo en su boca; tenía que contenerme; esta mujer se merecía un buen polvo.
    
    al levantarse, le digo es mi turno comienzo a besarla y voy desabotonando la blusa dejando ver un brasier muy sexy. Realmente esta mujer sabía cómo excitar a un hombre. Se separó me dio la espalda y agacho enseñándome como se alzaba su falda y su hermoso culo solo lo cubría un casi imperceptible hilo, se sacó los tacos y la falda ahí la tenía, ante mí una mujer riquísima con unas piernas hermosas, macizas, cubiertas por unos pantis a cuadros, y un hilo que dejaba ver la magnitud de esas grandes y hermosas nalgas y que con los justo cubría su sexo, que ya se notaba húmedo, un poco de barriga, pero a mí las gorditas me vuelven loco, así que esto solo aumentaba mi morbo, y sus senos grandes gritando por salir del ajustado brasier, que se quitó de inmediato.
    
    La acosté en la cama y le comencé a lamer los pies, morderlos. Los tenía muy cuidados y se veían deliciosos, mordía suavemente e iba subiendo hasta sus hermosas piernas, lamiéndolas, acariciándolas, ...