1. LOS MUCHACHOS DE MI BARRIO... HOLA. SOY EL TATO


    Fecha: 12/10/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... No tenía nada pero la sensación fea no me dejó seguir disfrutando el roce del cuerpo adulto con el mío. Ese día no hicimos nada más y nos fuimos de la laguna. Por unos días estuve alejado de ellos pero el recuerdo de sus chotas en mis manos y mi boca me hizo volver a buscarlos. En ese momento no tenía capacidad de pensar y me movia por lo que sentía. Es evidente: la pija me gustaba más que comer. Por un tiempo todo pasaba por chuparles el miembro a cada uno y hacerlos acabar. Cuando el que tenía su chota en mi boca iba a eyacular, me la quitaba y tiraba su leche al aire. Miraba el miembro que latía con fuerza mientras escupía y después comenzaba a “dormir”. Yo les había escuchado a uno de los mayores, creo que fue “el Polla”, hablando de una mujer… -“Lo que mas me gusta es acabarle en la boca. A ella le gusta tragarse mi lechita”… Ese comentario rondaba en mi cabeza pero no me animaba a pedirle a los dos que me dejaran probar y me dejaran chupar hasta el final. Un día que no hubo clases en la escuela, yo iba en la mañana, me encontré con Pancho en la calle y me llevó a su casa. No había nadie en su casa y nos metimos en un depósito del fondo. En seguida ya estuve chupando la poronga de mi amigo y no la solté cuando él quiso quitarme porque iba a eyacular. No se resistió tampoco pero me metió hasta la glotis la cabeza por lo que los primeros chorros de leche me los tragué y los dos últimos quedaron sobre mi lengua. De verdad me gustó sentir la leche tibia en mi boca y el sabor ...
    ... que tenía y me la tragué. A Pancho le gustó. -Por algo se empieza Tato pero me gustaría que te comieras mi leche por el upite ¿Cuándo me vas a dejar que te la meta por el potito?. -No. Duele mucho, no. -Duele la primera vez pero después te la vas a comer sin que te duela nada, acordate Pasaron unos días. Estaba junto a otros chicos del barrio cuando llegó Jacinto y dijo que teníamos que ir a cortar brevas y les dijo a los otros chico que lo esperaran a Pancho que él y yo nos adelantaríamos . Llegamos a la laguna y tras comprobar que no nos habían seguido y que en el lugar no había nadie, nos desnudamos y comencé a felarlo. Al rato me dijo que lo dejara meterla entre las nalgas un ratito que tenia ganas de tocarme las nalgas con la chota -¿Me vas a dar le leche en la boca?. Pancho le había dicho y Jacinto me daba también la leche en la boca -Sí Tatin, pero dejame jugar un ratito con tu colita. Nos tendimos en el pasto y Jacinto se monto sobre mi. Previo había escupido en la rayita y con todo su flujo que le salía por litros, mi raja estaba hecha una laguna y su pija resbalaba entre mis cantos -Tatito como me gustaría metértela en el upite y llenarte de leche el culito. Que culito hermoso que tenes Tatito… Yo me había relajado y me gustaba lo que me decía, hasta que en un momento sentí como si mi cabeza estallara. La pija de Jacinto me había entrado y un dolor inmenso ganaba mi cuerpo -¡No Jacinto! ¡Me duele mucho! ¡Sacamela!. -No frunzas el upite para que no te duela. No seas ...