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Sumiso
Fecha: 14/10/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... rápidamente de la escuela, estando dentro me llevó hasta uno de los cubículos cerrados y ahí se sacó de nuevo su miembro y ofreciéndomelo me dijo. -¡Jálame la verga¡…¡hazme una puñeta putito¡…¡orale pinche putito¡ -¡Pero Pancho, yo no quiero hacer eso¡…¡nos van a descubrir…por favor..nnoo..nnoo¡-. Y tomé con mis manos el miembro de Pancho y empecé a masturbarlo, se la acariciaba , se la jalaba y pasaba mi mano por la cabeza de su erecto miembro, hasta que el tomo su verga y me dijo. -¡Me voy a vaciar..me vengo..pon tus manos…cáchalos con tus manos..aahhh…toma..toma mis mecos…aahhhh…así,..así…aahhhh¡-. Y se vino en mis manos, yo hice una especie de canastita con mis ellas y ahí recibí el semen de Pancho, después el se limpió con mi camisa la verga y se fue de ahí dejándome solo y lleno de semen. Pancho hizo que yo se la jalara varias veces más, y un día que me obligaba a masturbarlo me defendió uno de mis compañeros y se peleó con Pancho a la hora de la salida, yo deseaba que mi defensor le ganara pero no fue así, el malvado le ganó y ya no hubo quien me defendiera de las perversiones de él. Salí de la primaria y Pancho se quedó ahí, yo entré a secundaria y no lo vi más, creo que él ya no siguió estudiando. Estando en tercero de secundaria y con 15 años, mi cuerpo comenzó a sufrir cambios, mis caderas se ensancharon, mi cintura se marco a pesar de ser un poco llenito y mis facciones de la cara se hicieron mas finas, el vello que les sale a los hombres a ...
... mi jamás me creció, cada día mi cuerpo se hacía mas de mujer. Salí de la escuela y para no rodear unos campos de futbol atravesé por ellos y fue cuando lo ví, venía directamente hacia mí, temblé de pánico, mis piernas se negaban a obedecerme y me quedé parado hasta que él llegó a mí, era Pancho, a quien no veía desde hacía tres años. -¡Quibole mi reina, mira nomas que rica te has puesto¡..¡no me extrañabas putita..?- Yo no atinaba a hacer nada, estaba paralizado, no sabía si por el miedo o por la sorpresa de ver al hombre que me dominaba con su sola presencia, me jaloneo hacia él empezó a tocarme las nalgas y mi cara mientras yo suplicaba. -¡Por favor Pancho, no me maltrates mas, ya no me pegues, no seas así conmigo y haré lo que quieras¡..¿si?-dije yo volviendo a gimotear, dándole a entender que él era el amo y yo su esclava complaciente, me llevó hasta la parte trasera de unos cuartos que hacían las veces de vestidores, bodega o baños de los campos de futbol y que a esas horas lucían desiertos, estando allí se recargo en la pared y abrió su bragueta sacando su miembro. -¡Tócalo, has que se paré, aahhhh…¡decía mientras ponía mis manos en su verga, Cuando logré que se le parara la verga, esta lucía enorme, grande, surcada con gruesas venas y con la cabeza bien brillante, él me tomo de los hombros y me hincó frente a esa enormidad y me la puso en la cara, me dio de golpes con ella en las mejillas y me la restregó por toda la cara. -¡Mámala…vamos, métetela ...