1. Crónicas de Diana II


    Fecha: 14/10/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: Dianita96, Fuente: CuentoRelatos

    ... Por suerte, le convencí que para el gimnasio es necesario llevar como mínimo bragas, por comodidad al menos. Esto me hizo perder el pobre sujetador, pero como llevaba el top, no pensé que fuera a ser un problema. Obviamente esas bragas terminaron siendo un bonito tanga a gusto del desconocido. Por último me hizo pasarle fotos de la ropa de calle que iba a llevar, y como era de esperar no le gusto ninguna de las prendas. Después de discutir un rato sobre la ropa que tenía en el armario me hizo decidir entre dos modelitos demasiado exagerados los dos. El primero constaba de una bonita blusa escotada de temática floral acompañada de la minifalda del día anterior. Obviamente, aunque la blusa era muy bonita, y no daba problemas, no iba a pasar por la experiencia del día anterior con esa falda de cuando tenía 15 años, y mucho menos sin bragas. Por ende, me decidí por el segundo modelo, que constaba de unos shorts, muy cortitos, prenda que me gustaba especialmente vestir, y una camiseta de tirantes ancha gris con un estampado del Golden Gate de San Francisco. El problema estaba en no llevar sujetador, echo que me preocupaba en sobremanera por la posibilidad de que alguien viera algo por el ancho agujero de las mangas. Pero era sin duda un mal menor.
    
    Así que cogí mi longboard y me dirigí hacía mi gimnasio pensando en todas las concesiones que estaba haciéndole a ese desconocido. Realmente al salir a la calle, lo primero que hice fue montar en mi long para ir lo más rápido posible ...
    ... y evitar que la gente se diera cuenta de mi falta de sostén. Tarea que al final resultó imposible por las caras de una o dos personas que se quedaron embobados mirándome en un semáforo. El tiempo se me hacía eterno a la espera de que el semáforo se pusiera verde. El aire corría y se metía por el agujero de las mangas, que endurecían mis pequeños pezones oscuros. Los chicos no dejaban de mirar, y avergonzada intente cubrirme con un brazo, cuando el semáforo se puso verde y uno de ellos grito.
    
    —Great boobies!
    
    —Fuck off! – le respondí yo al giri de mierda.
    
    Aunque por dentro me moría de la vergüenza, sabiendo que ahora más gente me miraba mis pequeños pechos. Por suerte no tarde en llegar al gimnasio, donde recibí el siguiente mensaje.
    
    —¿Preparada? Estoy dentro, dime en que taquilla has dejado las cosas, y deja la llave escondida bajo la pata del banco, tengo un regalo para ti.
    
    ¿Cómo podía saber constantemente donde estaba y adelantarse a mis pasos? Era algo que no podía entender… Pero pensé que ese regalo seria mi Disco Duro y esta idea me hacía coger con más fuerza el reto que me quedaba por delante.
    
    —De acuerdo.
    
    —Puedes llamarme Amo.
    
    No! Mejor Señor
    
    No! No! Maestro!
    
    —Estoy en la taquilla 28B
    
    —¿Qué más?
    
    —Maestro… - dije contrariada.
    
    Me cambie y deje todo preparado como había acordado, la llave bajo la pata del banco y comprobé que no llevar sujetador no se notara especialmente. Y así me pareció. Así que me dirigí hacia lo zona de máquinas, ...
«1234...»