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Los invitados...
Fecha: 17/10/2020, Categorías: Gays Autor: renovatio111, Fuente: xHamster
... Suficiente… -dijo en un susurro casi inaudible.Y, muy a mi pesar, tuve que levantarme del sofá mientras él volvía a guardársela. Su erección era tan evidente, que me costó horrores salir del comedor y meterme en el baño para hacerme una buena paja.Tuvieron que pasar bastantes días de miradas muy disimuladas hasta que, por fin, hubo otro momento de tensión entre ambos. Cuando volví a casa aquella tarde, escuché voces en la cocina. Mi novio estaba trabajando, así que supuse que eran Katty y Leo. En casa hacía un calor insoportable, Katty tenía la manía de poner la calefacción altísima porque decía que tenía frío y yo sólo pensaba en lo que nos costaría la próxima factura. Me acerqué sin hacer ruido a la puerta de la cocina y les escuché hablando.- Hazme el favor, Katty. Ando con "esto" durísima todo el día. Anda solo un besito y ya…- ¿Estás loco, Leo? ¿A ti te parece que yo tengo ganas de mamartela? Me pesa tanto la panza que creo que me va a estallar… dejame tranquila, por favor.- Mirá, tocala… ¿y si me haces solo una paja?- ¡Suéltame Leo!!!!- ¡Katty! El niño está en la escuela… estamos solos…- ¡Basta Leo! Voy a ir a descansar, no puedo más, estás insoportable…!!!Volví sobre mis pasos y abrí y cerré de un portazo la puerta de casa. Caminé hacia la cocina y entré. Katty estaba enfundada en un ancho camisón, pero Leo solo llevaba un desgastado slip blanco. Mi vista se fue directamente a aquel bulto exagerado. Ahora entendía su insistencia con Katty, su verga bastante dura y ...
... se marcaba hacia la derecha, era imposible disimular aquello.- Hola –dije con suavidad viendo sus caras serias.- Hola, Oliver.- Hola.- ¿Qué hacen?- Yo iba a prepararme algo de comer… y Katty no tiene hambre, se iba ya a descansar.- Ahora iré –replicó ella.- Yo también comeré algo, estoy muerto de hambre –respondí.Leo me miró divertido. Fui hasta el refrigerador, tomé un poco de jamón y tomate y me coloqué en la mesa junto a él. Su olor me volvió loco. Katty estaba sentada detrás de nosotros. Miré hacia abajo y, disimuladamente, Leo se apartó para que pudiera ver su paquete, aquel rabo estaba todavía más duro. La punta casi se dejaba asomar por la cintura. Leo terminó de hacerse su bocadillo y se sentó en una silla en el lado opuesto de la mesa, frente a Katty. El muy cabrón abrió bien las piernas. El elástico del calzoncillo cedió un poco más y casi alcancé a verle esos huevotes. Yo, sencillamente me estaba poniendo mal, ni siquiera atinaba con el tomate para untar en el pan del sandwich que me estaba preparando.- Si que tienes hambre –soltó Leo con una sonrisa mientras miraba como yo empezaba a comer.- Sí mucha…- Leo, no estás en tu casa, hazme el favor de vestirte… Oliver querido, lo siento, Leo enseguida se siente como en casa…- No seas exagerada, me gusta andar cómodo… ¿Te importa, Oliver?- No, no… -casi me atraganté al decir aquello-. Estás en casa, chicos. Además, estoy acostumbrado, en mi casa mi padre y mi hermano siempre han ido igual. No me voy a asustar… -dije ...