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Vacaciones (semana santa)...
Fecha: 23/10/2020, Categorías: Gays Autor: renovatio111, Fuente: xHamster
... contacto.Manuel acariciaba en círculos pequeños el ano del muchacho con lentitud, empujando cada vez unos milímetros. El chico gimiendo le buscó la boca, que el pescador rechazaba en un juego a****l. El muchacho insistía, el hombre a veces rozaba sus labios con los suyos para apartarse casi al momento, mientras continuaba taladrándolo con el dedo.Ya había metido la primera falange cuando empujó el dedo hasta el final, ahogando el gemido del chaval con su boca. Después comenzó a sacarlo y meterlo comiéndose los quejidos de placer de la boca del muchacho. Sacó el dedo y lo puso frente al chico.-Lámelo.El chaval engulló el dedo y lo ensalivó con esmero. El hombre repitió la operación, cada vez más hondo. A veces se paraba, le gustaba sentir los latidos calientes del esfínter, los músculos intentado echar afuera el dedo invasor. Luego continuaba con el juego, mientras el chico se retorcía en su regazo.-Siéntate a horcajadas sobre mí.El muchacho pasó una pierna a cada lado de las caderas del marinero, quedando frente a él. Las piernas abiertas ensanchaban su entrada en la que sentía el pene del pescador.-¿Me vas a hacer daño?-Me temo que sí.-Es mi primera vez.-También es la mía, nunca he estado con un hombre.Se miraron a los ojos y se abrazaron.-Lo vas a hacer tu solo. Clávate.Álvaro llevó la mano hasta la verga del hombre, apenas la podía rodear con la mano. ¿Cómo iba a alojar aquello dentro de sus entrañas?Se la colocó a la entrada y se dejó caer. Con esfuerzo consiguió ...
... introducir la mitad de la cabeza.-No voy a poder. Duele mucho.Manuel tenía al muchacho cogido por las caderas le empujó hasta clavarle todo el glande. El chico hizo una mueca de dolor sin soltar ni una queja, cerró los párpados y apretó las mandíbulas.-Relájate, hijo. Date un tiempo-le susurró al oído mientras acariciaba los pezones erectos del chaval –Me gusta sentir la estrechez de tu culo. Eres tan hermoso – le acariciaba con frases dulces y tranquilizadoras.Atrajo el cuerpo adolescente y recorrió con su lengua áspera las tetillas del chaval, las chupó y mordió con suavidad. Álvaro gemía y suspiraba. Había perdido el control de su ano que se contraía y relajaba con vida propia, obedeciendo a las palabras del hombre maduro, a las caricias de sus bastas manos, a la lengua que le quemaba en los pezones.Estaba preparado para otro envite. Un empujón largo que llenó al chico con un trozo de carne más.-Cabálgame. El muchacho comenzó a moverse, con las manos se acariciaba los pezones sensibilizados por las caricias del pescador, que mantenía las manos sobre sus caderas llevando el ritmo de la cabalgata, De tanto en tanto empujaba al muchacho un poco más, introduciéndose en sus intestinos.-Muchacho, ha llegado la hora de que la tengas toda dentro-anunció incorporándose con el chico, abriendole las nalgas y clavando su estaca, que con sus brazos se aferraba a su cuello, con sus piernas a las caderas del hombre.Le colocó sobre el sillón, la espalda sobre el asiento, las piernas levantadas, ...