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Vacaciones (semana santa)...
Fecha: 23/10/2020, Categorías: Gays Autor: renovatio111, Fuente: xHamster
... el marinero!!!.Esta vez no le perdió, le siguió con cuidado de no ser visto hasta que el hombre se adentró en la última casa del pueblo. Se acercó hasta la cerca de madera podrida ¿se atrevería a saltarla? La abrió con cuidado, con miedo, ¿qué le diría si le veía espiándole?Rodeo la casita observando por cada una de las tres ventanas. Allí estaba, sentado frente a una mesa vieja, sin mantel, apurando un vaso de vino. Las piernas estiradas, las botas verde oscuras arrojadas sin cuidado. Los pies cubiertos por unos calcetines agujereadosClick, click, click.Pasó una media hora absorbiendo la fuerza que emanaba el hombre, su madurez, su belleza hirsuta. De repente el hombre se levantó para desaparecer por la puerta de una habitación.El chico buscó la ventana, la encontró, asomándose con cuidado. Ya se había quitado la camisa, ofreciéndole la grandeza de un cuerpo maduro, el vello negro y blanquecino de su torso, la piel que comenzaba a marchitarse pero todavía en su completo poder. Se sentó sobre la cama que chirrió quejándose bajo su peso, se agachó para quitarse los calcetines, Tras ellos el pantalón que dejó caer sobre una silla. Se recostó sobre la cama, encendiendo el último cigarrillo.El chico fotografiaba cada uno de esos momentos, de los instantes que luego gozaría a solas con placer onanista, las piernas fuertes y velludas, la mano nudosa que había introducido en el calzoncillo, el poderoso bulto de su entrepierna aprisionada por la tela gastada del slip. El brazo ...
... izquierdo entre la nuca y la almohada, el derecho laxo sobre las sábanas, casi podía oler el bello de las axilas, el aliento de vino mezclado con el tabaco que exhalaba con cada calada.Como aplastó la colilla en un cenicero sobre la mesita y suspiró, cerrando los ojos, la frente noble, las orejas grandes, el cuello moreno contrastando con la parte de su cuerpo que cubría la camisa. Se tocó el miembro, el chico observaba como la mano lo acariciaba sobre el calzoncillo, como poco a poco lo amasaba, como introdujo su mano para acariciarse los testículos, como crecía el trozo de carne en el interior de la prenda.Fotografió con primero planos, cada uno de los actos casi litúrgicos y morbosos con los que el hombre maduro se regalaba ese placer solitario ¿Dónde estarían sus pensamientos? ¿Por qué no podría capturarlos también la cámara? La mancha de orines sobre el blanco, el contraste de color entre sus piernas y la blancura de las sábanas, la gozosa blandura de una verga generosa acariciada apenas por los dedos y fue ciando la sacó.Poco a poco fue testigo de como el mástil se elevaba orgulloso, como la piel del prepucio dejaba paso al carnoso glande. La mano basta acariciaba el pezón casi enterrado en los duros pelos del pecho, el ir y venir del oleaje del vientre. La cabeza estirada hacia atrás rastreando pensamientos lúbricos, la boca entreabierta, la nuez poderosa de su barba, el bombeo de nuevo de su mano contra ese miembro salvaje, excitado.Capturó con su cámara cuando el cuerpo ...