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Chantaje (IX): Un paso a lo prohibido
Fecha: 24/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: TKBDDOS, Fuente: CuentoRelatos
... tenía puesta una bata de seda que me había regalado mi madre, era rosada, muy fina, no llevaba ropa interior pues hacía mucho calor y dormí desnuda, solo cuando me levante me puse la bata. Cuando entré me di cuenta de que ahí estaba mi hermano con su abdomen desnudo, solo llevaba el pantalón del pijama; se veía tan sexy, estaba desayunando y me preguntó si quiera algo de desayunar, le dije que sí, la verdad no tenía hambre pero quería estar ahí para verlo más tiempo, entonces me dijo que el haría algo para mí y me senté, comenzó a preparar el desayuno y se le cayó una cuchara, entonces aproveché esto para abrir mis piernas y que viera mi lindo coñito depilado, pensé que si lo había visto pues se tardó un poco en levantarse. Luego comencé a idear planes para hacer que se excitara con mi presencia, quería notar una erección en su entrepierna, quería verlo excitado. Entonces tuve una idea, me acerqué a él por detrás como para ver que preparaba y entonces hablé. Quiero leche, le dije en un tono medio meloso. El giro su cabeza hacia mí y me miro a los ojos luego me dijo: Enseguida te la doy. Esas palabras me excitaron mucho, sabía que no pasaría nada entre nosotros, pero ya había entrado al juego y estaba dispuesta a seguir. ¿Puedes darme una salchicha? Me gustan mucho y además combina muy bien con los huevos lo dije en un tono natural. Su sonrisa y el brillo en su mirada me hicieron saber que él tenía pensamientos sucios con su hermana. Así que disimuladamente vi su ...
... entrepierna, tenía un gran bulto, lo cual hizo que me mojara mucho, una vez listo el desayuno nos sentamos a la mesa y entablamos una conversación normal, cuando terminé de comer me dijo que iría a ducharse, entonces me quede ahí un rato; pensando en él y en lo loca que me volvía su presencia, decidí ir a mi cuarto pero al subir las escaleras en silencio, escuche gemidos en el cuarto de mi hermano, la puerta estaba entreabierta así que no hubo problema en que yo viera lo que pasaba, estaba sentado en su cama masturbándose, aquella visión me excitó aún más. No sé si él sabía que yo estaba ahí detrás de su puerta viéndolo e intentando no masturbarme, el movimiento rápido de su mano me excitaba mucho, y al verlo correrse lo oí gemir, fue un gemido fuerte y delicioso, su leche salto y cayó en el piso y en su pecho. Entonces se quedó ahí, inmóvil, con la verga todavía erecta, dura como una roca, sí que estaba excitado, después de unos minutos de estar así se levantó y entró al baño; yo me fui a mi cuarto. Después de eso cada que veía a mi hermano recordaba lo que había visto y me mojaba, procure salir más de casa para no encontrármelo, aunque no fue necesario porque él estaba muy ocupado con la escuela; así que no nos habíamos visto y, cuando lo hacíamos, actuábamos normal. El viernes por la noche me propuse provocarlo, estaba sentado en el sofá de la sala viendo la TV, me puse una mini falda muy sexy con una blusa a juego y zapatos altos, estaba a punto de salir cuando Toño se ...