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Chantaje (IX): Un paso a lo prohibido
Fecha: 24/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: TKBDDOS, Fuente: CuentoRelatos
... levantó y me siguió hasta la puerta: ¿A dónde vas? A bailar con unas amigas. ¿Por qué vas tan arreglada? Hay que lucir bien. Se quedó callado y me miro a los ojos, pensé que tenía planeado desvirgarme esa noche. No sales. Me hice la indignada aunque por dentro estaba feliz ¿Qué? ¿Estás loco? Yo me voy. Entonces me tomó en sus brazos y entre forcejeos me llevó hasta la sala y me sentó en el sofá. Tengo que cuidarte y no me arriesgaré más. Después de una discusión acalorada cedí, prefería tener acción a discutir con mi hermanito, fui a mi habitación a cambiarme, me puse un bóxer de los que dejan ver la mitad de las nalgas y una blusa de tirantes a juego, sin sujetador. Bajé y me senté al lado de mi hermanito quien se quedó con la boca abierta, le quite el control remoto y comencé a cambiar de canal hasta que llegue a un canal porno. ¿Te molesta si le dejo ahí? se quedó atónito y me dijo que no con la cabeza. Después de varios minutos de ver la peli decidí continuar con mi plan. Volteé a verlo, estaba empalmado; el bulto que tenía me puso más cachonda y le dije: ¿Te molesta si me masturbo? Es que estoy muy mojadita. El brillo en sus ojos me hizo sentir un escalofrío lo que produjo que mis pezones endurecieran, esto lo volvió loco y se lanzó sobre mí, me besó la boca mientras acariciaba mis tetas y pegaba su bulto en mi coñito, el roce que producía me hacía mojarme mucho más, me besaba con mucha pasión y entrega, entonces lleve mi mano a su entrepierna y comencé a frotar su ...
... verga por encima de su pantalón. Mámamela, me dijo con la voz entrecortada. Me acerque a su miembro dubitativamente, pero era indudable que tendría que hacérselo. Cuando puse mis labios sobre el pene, sentí que exhalaba ese especial aroma a macho, sinceramente me excite muchísimo, comencé a chupárselo. Seguí mamándoselo con todas mis ganas, él me pidió que se lo hiciera más rápido y más fuerte, seguí sus indicaciones y al instante pude apreciar como sus rodillas se estremecían y su cuerpo adquiría rigidez. Entre contorsiones y ahogados jadeos, su hinchada y excitada herramienta comenzó a hincharse, en el inequívoco síntoma que antecede a la eyaculación. Casi enseguida percibí una cremosa humedad en mi lengua y unos instantes después un espeso chorro de cálido fluido se derramo en mi boca, en ese momento retire el miembro de la boca y algunos chorros de semen bañaron mi cara, mientras yo se la seguía meneando con mi mano. Expelió el resto de su espeso moco sobre mi mano, un torrente interminable de esperma se esparcía sobre mis dedos, regándolos con el blancuzco semen que brotó abundante de su miembro. Cuando termine de tragar las espesas pruebas de los espasmos finales que habían saltado en mi garganta, con mi lengua le acaricie el embadurnado miembro que aún después de eyacular conservaba su tamaño triunfante. Él sonreía y me acariciaba, al tiempo que yo limpiaba los restos de semen que cubrían mi cara, mi mano y mi antebrazo, él muy atento me miraba lascivamente. Al ...