-
El mundo de Farlo (Historia Erótica)
Fecha: 25/10/2020, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Bruno01, Fuente: CuentoRelatos
... montaña? Se acercó más y la tocó. Recorrió cada extremo, sintiéndola, analizándola y concluyó que era imposible de escalar, era plana y su altura era como la inmensidad de la sabana pero en vertical. Por su mente recorrió la posibilidad que detrás de esta se encontraba el hogar del sol, el fin del mundo. ¿Puede ser posible que se haya desaparecido en este lugar? Pero ¿Cómo? En seguida pensó que debería recorrer los otros caminos antes de darse por vencido. Cuando caminó alejándose del muro para volver a la encrucijada de caminos, escuchó varios pasos en el muro. Sonidos de pisadas muy bruscos que hacían eco entre las rocas. Sus sentidos se estremecieron. Volteó de manera muy rápida, atento. ¿De dónde proviene ese sonido? No hay lugar alguno que sirva de escondite ¡es una gran pared! El mural contaba con grandes arbustos en sus pies, y uno de este empezó a moverse. Sus hojas caían por la fuerza en la que se agitaba. <Es un animal> pensó mientras se ponía en posición de ofensiva. El denso matorral dejo de moverse. Un silencio se apoderó del camino sin salida. Paul estaba en peligro. Desconocía el animal que se ocultaba dentro de la gran planta. Miles de formas, colores y tamaños se le venían a la cabeza. Dio leves pasos hacia atrás… Dio otros más… Muy despacio... De repente una figura negra que duplicaba su tamaño salió de su escondite. Era un enorme oso con filosas garras. Poseía ojos sin brillo, pelaje desaliñado y la dentadura ...
... amarillenta expresaba furor e inminente peligro. El tiempo se detuvo. El oso comenzó a dar pasos cortos hacia Paul, sin expresar algún sonido. Los ojos del animal masticaban el vulnerable cuerpo que se encontraba a 5 metros de distancia. Paul contrarrestaba la distancia alejándose con la misma velocidad del enorme carnívoro. Era una batalla perdida, tal tamaño podría emplear una fuerza que lo mataría en segundos. La única salida era zafarse de él, huir. Ambos se miraban sin el más imperceptible pestañeo. El oso se detuvo y sus músculos empezaron a contraerse, anunciando que en cualquier momento podría abalanzarse sobre Paul. Es ahora o… Como un relámpago se apartó rápido de su sitio. Empezó a desplazarse explotando sus piernas ya calentadas por el viaje, hacia el arco de rocas, alejándose del oso que posiblemente se encontraba detrás de él ansioso por alimentarse. Sabía que no era momento de morir. Aun no lo era. Mientras se movía ágilmente, volteó a ver la distancia del oso y este se había perdido entre las rocas y árboles. Pero aun así Paul no se detuvo, estar seguro era salir de ese lugar. Abandonó la encrucijada, saltó enormes rocas y troncos, esquivó un árbol que se aproximaba en su camino y de pronto cayó sobre un barranco que se le hizo invisible en el camino. Deprisa se sostuvo de las raíces que emergían del muro de tierra. Las sostuvo muy fuerte lastimando sus palmas. Como instinto las analizó y podrían soportar su peso por unos ...