1. El mundo de Farlo (Historia Erótica)


    Fecha: 25/10/2020, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Bruno01, Fuente: CuentoRelatos

    ... se exponían con mayor ruido visual.
    
    Esto lo confundió.
    
    No era el único que poseía tales formas en su cuerpo ¿todos eran iguales?
    
    Observó por un rato entrando en un trance astral, un espiral de pensamientos que detallaban cada parte de aquel cuerpo tan parecido como si fuera un animal exótico, un animal de las tierras donde el sol se ocultaba.
    
    Piel blanca como las nubes, cabellos cortos de color castaño claro y también poseía una anatomía fornida; espalda ancha, piernas y nalgas grandes y definidas.
    
    Paul comenzaba a sentir una grata sensación en su interior, era parecida a la emoción que sentía cuando despertaba en las mañanas; sentía su cuerpo un poco caliente.
    
    Aquella vista lo tenía extasiado, pero, a pesar de tanto asombro hubo algo que le desviaba la mirada, era la vista principal, imposible ignorar tan insignificante detalle.
    
    Arriba de sus enrojecidos testículos, más arriba del perineo, se encontraba un pequeño punto entre las voluptuosas nalgas de aquel humano, apenas visible. No sabía por qué, pero eso le llamaba la atención.
    
    Lo miraba aturdido, perplejo.
    
    <muy pronto dejara de beber y se marchará> reflexionó apartando aquellos pensamientos que empezaban a saturar su mente.
    
    Repentinamente, salió del arbusto dejando de tener cuidado donde pisaba. Necesitaba hacer presencia. Exigía conocer aquel semejante.
    
    El humano volteó.
    
    De manera pacífica se puso de pie mientras secaba su boca con su mano.
    
    Para la sorpresa de Paul no mostró ...
    ... señal de estar espantado o querer huir. Se acercó lentamente y levantó su mano en señal de paz. Sutilmente expresó:
    
    ― Hey…
    
    Esperó unos segundos y no tuvo respuesta. El humano lo observaba intimidante, poseía cejas pobladas que acentuaban su mirada. Analizaba como lo había hecho Paul en un principio.
    
    ― ¿puedes… hablar? – preguntó Paul.
    
    La persona se acercó más, y expresó con una voz grave:
    
    ― ¿vives aquí?
    
    Paul se emocionó al poder entender lo que había dicho y mucho más aún que le había respondido la conversación. No tardó en responder:
    
    ― No, vivo más adelante, en el bosque… ¿tú de dónde eres?
    
    ― …de la gran roca. – respondió señalando el camino hacia la montaña.
    
    ― Vengo de ahí, pero hay una gran bestia peligrosa viviendo en ese lugar… - sonrió torpemente y añadió:
    
    ― ¿Cómo te llamas?
    
    ― Mi nombre es Helios. ¿y tu nombre?
    
    ― Paul…
    
    Helios hizo una mueca con sus labios y desvió la mirada al agua, y expresó, comprimiendo el aura de dialogo que Paul quería crear:
    
    ― Vamos a pescar…
    
    Sin esperar respuesta, se adentro a las aguas y empezó a cazar peces con sus manos, pero casi todos sus intentos fallaban.
    
    Paul vio el esfuerzo que aquel desconocido estaba empleando y enseguida atravesó el riachuelo y buscó la lanza que había utilizado para pescar la última vez.
    
    Entró en el rio y se acercó junto a Helios y en movimientos rápidos emergió la lanza con fuerza, y en segundos había cazado un pez gordo.
    
    Esto le había llamado la atención a Helios, ...
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