1. El mundo de Farlo (Historia Erótica)


    Fecha: 25/10/2020, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Bruno01, Fuente: CuentoRelatos

    ... estaba sorprendido. En seguida Paul le ofreció la lanza para que aprendiera, el cual aceptó y en pocos minutos estaban sentados alrededor de la fogata junto a un gran banquete sobre esta.
    
    El momento era perfecto para Paul, las horas habían pasado lentamente y lo más asombroso de todo era que por fin había conocido a un humano y no había huido ¡no lo podía creer! Procuró conocer del otro ser hasta donde Helios le permitía. Quería saber lo que pasaba por su cabeza.
    
    ― ¿Vives solo? – Preguntó Helios.
    
    ― Si… ¿y tú?
    
    ― Igual… - suspiró - ¿por qué nunca te acercabas con frecuencia a la gran roca?
    
    ― Es muy peligrosa… - frunció el ceño - y… ¿Por qué tu nunca te acercaste al bosque?
    
    – preguntó Paul.
    
    ― Es muy peligrosa...
    
    Ambos se miraron y se echaron a reír. Pasaron unas horas comiendo y platicando. Conociéndose entre sí. El ambiente se sentía cómodo, ambos habían creado conocimiento entre sí, por lo cual había una especie de confianza.
    
    ― ¿te gustaría conocer mi hogar? – propuso Paul apenas el ultimo pez había desaparecido en sus bocas.
    
    Helios lo pensó muy bien y dijo:
    
    ― ¿hay bestias allá?
    
    ― No – respondió Paul, seguro.
    
    ― Podemos ir... pero tengo que regresar antes que anochezca – advirtió.
    
    Ambos se levantaron y se acercaron al rio para asear manos y cara. Paul está feliz, veía a Helios a su lado y lo único que tenía en la cabeza era que iba a compartir más con él, ese día no iba a estar solo.
    
    Ya limpios, Paul le enseñó a Helios el agradable ...
    ... camino hacia al bosque de Hindoru.
    
    II
    
    El bosque. Lugar de grandes árboles azulejos y mucha serenidad, es lo que representa esa zona de Hindoru. Helios se sentía seguro pisando esas tierras ajenas, inmediatamente se esfumó la mentalidad de que esa región era peligrosa, de lo contrario, se arrepiente de no haber visitado antes.
    
    ― Aquí duermo – dijo Paul, adentrando a su árbol y poniéndose cómodo sobre las hojas, mostrándole a Helios lo conforme que estaba.
    
    ― ¡Aquí duermes muy bien! – se agachó para observar por dentro – es muy agradable… - confirmó. Se retiró y se puso de pie.
    
    Paul salió y le sugirió en mostrarle algo que existía en el medio del bosque.
    
    Caminaron juntos y Helios le expresaba lo mucho que le gustaba su hogar, que tenía todo para ser un lugar seguro fuera de animales peligrosos.
    
    Paul asentía a cada palabra. Sabía que le iba a gustar aún mas apenas viera el manantial.
    
    ― Mira… aquí es… - dijo Paul apartándole unas ramas que obstaculizaban la vista.
    
    Mostrándole en su totalidad las aguas cristalinas.
    
    Helios sonrió por el radiante paisaje y su impulso fue acercarse a la orilla para probar de aquellas aguas termales.
    
    <Oh no…> pensó Paul, aquella posición en la que estaba Helios, como lo había conocido, le hacían sentir cosas muy adentro de su pecho. Pero ¿por qué?
    
    Dejó de tomar agua, pero había permanecido quieto, observando el horizonte en la misma posición.
    
    Paul se acercó sin pronunciar una palabra, el ambiente hablaba por sí ...
«12...678...12»