1. Nestor y sus hijas 3.


    Fecha: 26/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: porqueria15, Fuente: SexoSinTabues

    ... a ayudarlo… pero no quiere hacer nada a escondidas… la muy cobarde. Pero está dispuesta si usted lo aprueba, mi papi ya tiene un cliente listo y solo espera mi llamada para arreglar todo. - ¿Cómo es posible?, ¿esto era una trampa entonces? - le reclame… - No Don Gregorio, era solamente una demostración, aunque usted lo llevo mas allá y creo que lo disfruto… ¿o no? - Me quede pensando… mi hija, mi bebita… quería coger por dinero… y entonces, salieron de mi boca las palabras que nunca pensé que diría… - Ok, si ella así lo quiere, dígale que lo autorizo… pero con una condición… - ¿Cuál Don Gregorio? – me pregunto la nena que ya tenía el celular marcando un número. - Quiero llegar al sitio donde será la transacción, quiero estar cerca por si mi hija me necesita. - Ok, me parece… - dijo la nena y pude ver una chispa de alegría en sus ojos, como si se riera por dentro – ¿Halo? Ok, procede, está de acuerdo – digo escuetamente al celular. - ¿entonces cuanto se van a tardar en salir para el lugar del cliente? – le pregunte, aunque mi idea era llegar antes para veri se arrepentía mi nena. - Ellos ya están ahí – me dijo la nena, sorprendiéndome… - ¿Cómo así… era cerca de tu casa? – le pregunte. - Pues … si, se podría decir – me respondió. Acelere para llegar más rápido, no podía creer, iba a dejar que mi hija se prostituyera… algo en mi interior estallaba de la cólera, pero también algo en mi interior se revolcaba de la lujuria. Al llegar a la casa del amigo, pude ver que el auto de su ...
    ... esposa no estaba, y que solo estaba aparcado el auto de él, - ya no vino el cliente – dije en voz alta. - Yo creo que ya está adentro – me replico la niña que al nomas estacionar el auto, brinco cual gacela hacia la puerta de servicio … que estaba a un costado de la casa, y con una sonrisa cómplice me hizo señales que la siguiera. Yo ni lerdo ni perezoso, me fui detrás de ella, cual león tras de su presa, y la alcance cuando ya llegaba ella a la parte del patio trasero, por el cual podíamos pasar a la sala de estar por medio de una puerta de vidrio que se encontraba abierta. Con un dedo sobre el labio, me hizo la señal internacional de que no hiciera ruido, me acerque detrás de ella y con paso sigiloso nos adentramos en la casa, todo estaba silencio en el primer nivel, así que enfilamos cual fila india por las escaleras, hacia las habitaciones superiores. A media escalera pude claramente oír los quejidos de un hombre, así como los pujidos de una mujer… ¡mi hija! … ¡ya estaba cogiendo con el cliente!, pero si no hacia ni 10 minutos que le había llamado la nena de mi amigo… de dónde salió? La nena de mi amigo iba delante y me guio por todo el pasillo hasta una habitación, que luego supe que era la de ella, y al llegar a la puerta los sonidos eran muy claros, ¡estaban cogiendo adentro! Y en eso me la realidad me golpeo al rostro… el carro de mi amigo estaba abajo, y no había nadie en el primer nivel. no había otra deducción más lógica… Al medio abrir la puerta de la habitación ...