1. Nestor y sus hijas 3.


    Fecha: 26/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: porqueria15, Fuente: SexoSinTabues

    ... pude confirmarlo… Mi amigo, estaba de pie, desnudo, al pie de la cama de su hija, y sentada en la cama, inclinada hacia la pelvis de mi amigo, estaba mi hija, desnuda también, ¡con la boca casi desencajada intentando meter más de la mitad de la verga de mi amigo! La hija de mi amigo se interponía ente yo la entrada, se notaba que no pasaría de ahí ni me dejaría pasar, pero la escena era completamente nítida desde ahí. Mi amigo tenía agarrada la cabecita de mi hija con sus dos manos y le guiaba para meterle casi toda su verga en su boquita. La hija de mi amigo no volteo a verme, pero sabía que estaba detrás de ella y se pegó a mi cuerpo, topando su lindo culito en mi entrepierna. Y empezó a moverse, ya que sentía la erección que ya tenía yo, solo de ver como se cogían a mi hijita por la boca. La tome por la cintura y subí la faldita, le baje la tanguita tan deliciosa que ya había visto, y empecé a rozar mi pene en su puchita. Ensimismado en mi proceso con la nena, no me di cuenta cuando cambiaron en la habitación, ahora mi hija se encontraba en posición de perrito sobre la cama, abriéndose y preparándose para recibir a mi amigo desde atrás. Pude ver como se colocaba y guiaba su tolete hacia la cueva de mi hija, que hasta hace unas horas yo la imaginaba pura, pero por lo que pude apreciar por la forma de empujar de mi amigo y la ausencia total de gritos o llanto de parte de ella, hace rato que no lo era. A todo esto, yo sentía una manita por debajo de las piernas de la nena, ...
    ... era la misma nena que guiaba mi cabezón hacia su cuevita, y poco a poco empecé yo también a empujar hacia adentro y sentir ese calor delicioso de una vulvita joven, ¡que aprieta y calienta de forma deliciosa! Ya no pude más, la posición era insostenible ya que debía inclinarme bastante para alcanzar la altura de la nena, así que abrí la puerta de par en par, y tomando de la cintura a la nena, la cargue, ensartándole hasta que toparon mis bolas en su puchita, y así me la lleve hasta la cama, mientras mi amigo y mi hija nos observaban atónitos. - Bueno, así está más cómodo – dije depositando a la nena en cuatro patas igual que estaba mi hija, prácticamente a la par de mi amigo, el cual solo volteo a verme por unos segundos, me sonrió, y continuo con el pistoneo en la conchita de mi hijita. Otro tanto hice yo, acelerando la machaqueadera en la puchita de la putita de mi amigo, bueno, realmente ambas son putitas en todo caso. Y casi de forma unísona, pudimos oír a nuestras gatitas gemir por sus respectivos orgasmos, y también casi al unísono bufamos como “toros de lidia” con mi amigo al vaciarnos en las respectivas puchitas de nuestras hijas… Fue fantástico… Caímos de costado cada uno a la par de su ninfa, y solo atine a decir – ¡Gracias nena, Gracias mija! - De nada Don Gregorio – me respondió la nena – este fue sin cargo, ji ji ji ji. - Como así… desde cuando hay descuentos mija – le recrimino en son de broma mi amigo - ¡Pero puedes darte por pagado ahora cabrón! – le solté dando ...