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Mi hermana, mi ama 1
Fecha: 26/10/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... cuarto, que no tenía ventanas al exterior. Coloqué una silla y me aupé para ver qué hacían. Tumbados en la cama besuqueándose, metiéndose mano por debajo de la ropa, Luis, así se llamaba el chico, desnudaba a tirones a mi hermana que intentaba calmar al bárbaro que la estaba tratando tan rudamente. Lidia quedó tendida sobre la cama, Luis se deshizo de su ropa en un santiamén. Al bajarse los calzoncillos vi aparecer un rabo que me pareció enorme, era casi el doble que el mío; me excitaba ver aquel aparato oscuro y tieso como un palo. Con la mano se lo masajeó, se colocó sobre ella y el muy bestia se la metió de un empujón. Mi hermana gritó, no de gusto precisamente. Al parecer era la primera vez que se lo hacían tan bruscamente. Vi su expresión de dolor y sus lágrimas, miró hacia donde yo estaba, me vio y me hizo un gesto con la mano para que me alejara de allí, pero no lo hice. Luis se dio cuenta y me descubrió, le sacó la polla de golpe, vino hacia la puerta, intenté escapar, pero me atrapó. De un empujón me hizo entrar y caí sobre mi hermana desnuda. El muy cabrón se reía. — ¡Mira qué tenemos aquí! ¡Un mirón! ¿Te gusta ver follar a la puta de tu hermana? ¡Pues lo vas a ver en primera fila! ¡Y lo vas a probar! ¡¡Desnúdate!! — ¡Luis, por favor! ¡Deja que se vaya! Folla conmigo pero deja a mi hermano. No me movía. Me soltó un bofetón que me dejó sordo del oído derecho y me apresuré a obedecerle llorando de rabia e impotencia mientras él, colocaba a mi hermana a cuatro ...
... patas sobre la cama, a mí me hizo ponerme bajo ella, en un sesenta y nueve. — ¡Chúpale la pipa a esta guarra y a mí los huevos! ¡Lidia, chúpale la pollita a tu hermano! ¡Verás lo bien que lo pasamos! Penetró el coño de Lidia por detrás. La visión que yo tenía era muy excitante, el sexo de mi hermana al alcance de mi boca, la polla de Luis entrando y saliendo, sus huevos golpeándome la frente. Con la lengua llegaba hasta los labios vaginales, cuando se salía le lamia la barra de carne, cuando entraba volvía al clítoris de Lidia que, a su vez, se tragaba con ansia mi pollita y metía un dedo en mi culo, como a mí me gustaba. Mis manos no estaban ociosas, pellizcaba las tetas de mi hermana que ya gemía de gusto. Luis le daba fuertes palmadas en las nalgas a mi hermana. Así estuvo follando hasta que dio un bramido, saco la polla y se derramó sobre el culo de Lidia y mi cara. — ¡Trágatelo todo, maricón! ¡Trágatelo! Y me lo trague y no me supo mal. Me gustó. Seguí chupándole el culo y el chocho a mi hermana, como yo sabía que le gustaba, hasta que llego al clímax y me regó con sus fluidos, que mezclados con el semen de Luis me sabían a gloria. — ¡La hostia, se lo traga todo! ¡Chúpame el nabo marica! Y se lo chupé. Y también me gustó. El muy bruto empujaba hasta el fondo de mi garganta, provocándome arcadas, pero aguanté, lo estuve lamiendo un rato. — ¡Lidia, ponte debajo del marica y chúpale el pito que lo voy a encular! Obediente, me puse sobre mi hermana, de nuevo le lamí el chocho ...