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El viejo de la estación me lleva a su casa
Fecha: 01/11/2020, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
... el glande dentro, dio un movimiento a su pelvis, tragándome toda su polla. ¡ohhh! ¡ohhh!¡ooohhh! Suspiré a la vez que gemía de placer al entrarme toda su polla en mi culo. Ya maricón, ya te la has tragado toda, ya tienes toda mi polla dentro de tu culito, Ay que rico se siente, ay que rico, decía el viejo empezando a meter y sacar suavemente su polla dentro de mi culo. ¡ohhh que gusto! ¡ohhh que gusto! Decía mientras su verga me taladraba el culo, ¡ohhh cómo me gusta! El muy hijo de puta metía y sacaba suavemente y despacito su polla, haciendo que el roce que le daba su polla a mi próstata me hiciera dar gritos de placer y que gimiera cómo una gata en celo. Así maricón, así, goza y disfruta de mi polla, que te voy a hacer correr de gusto. Yo estaba desesperado por agarrar mi polla y empezar a meneármela cómo un loco, deseando correrme y aliviar la tensión que tenían mis huevos. Cuando el viejo vio que llevaba mi mano a mi pobre polla, me quitó la mano diciéndome, déjala que no quiero que te la menees. Quiero ver cómo te corres sin tocarte la polla. Quiero hacerte correr de gusto, maricón. Y echándose sobre mí, llevó su boca a mis tetillas, empezando a morder los pezones, a la vez que movía su pelvis haciendo que su polla entrara y saliera de mi culo. Solo se escuchaban nuestros jadeos y gemidos, y el chof, chof, chof, de su polla al entrar en mi ano y golpear su pelvis mi culo. Yo desesperado y retorciéndome de gusto, no dejaba de gritar y agarrar la ...
... cabeza del viejo, enredando mis dedos sobre su pelo, ¡ohhh ohhh ohhh! ¡ohhh! Gemía y le pedía que me diera más fuerte. El viejo se incorporó sobre sus rodillas, y sujetándose en mi cintura, empezó a follarme salvajemente. Toma, toma, toma maricón, me decía clavándome la verga a fondo, a la vez que movía su pelvis a toda velocidad. Ahora los sonidos que se escuchaban al entrar su polla en mi ano y golpear su pelvis mi culo eran, plof plof plof, además de los jadeos del viejo y mis gritos de placer. Yo con mis manos sujetaba sus brazos que agarraban mi cintura, y clavando los dedos en sus muñecas, empujaba mi culo para que me enterrara más su polla. La pobre de mí polla ya no paraba de gotear semen sobre mi pecho y vientre, y el sudor cubría todo mi cuerpo, aquel viejo me estaba dando por el culo salvajemente. Me tenía tumbado sobre una cama, haciendo que mi culo se abriera cada vez más al entrar y salir rápidamente su polla, y sus huevos golpearan mi ano. Ay maricón, ya me voy a correr, ay que gusto, ay que gusto, decía cuando empezó a gritar que se corría, me corro, me corro. ¡Ohhh!¡ooohhh! Toma leche maricón, toma leche, me decía sin terminar de mover su pelvis. Te voy a dejar preñado putito. Cuando terminó de soltar todo su semen dentro de mi culo, se echó sobre mí, y llevando su boca junto a la mía, empezó a morderme los labios, hasta que su polla fue saliendo de mi ano, y él viejo hubo recuperado el aliento. Una vez se repuso, se sacó de encima mía, ...