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Visitas a mi vecino (El mirón)
Fecha: 04/11/2020, Categorías: Gays Autor: dont343, Fuente: CuentoRelatos
... verdad. Aunque, eso no quiere decir nada ¡eh! Pero necesito dinero. Hugo, mucho mas diplomático que el gordo, se acercó a él, y le echó el brazo por encima del hombro… - No te preocupes Rafa; que a nosotros nos viene de puta madre. Sea por el motivo que sea. Nos gustas mucho; y queremos follarte desde hace tiempo. Así que ¡de puta madre! - Bueno, ¿que?, ¿te quitas los vaqueros? Porque hay que lavar muy bien ese culo si queremos comer a gusto; dijo mirando a Hugo... Dejó su culo al aire; y se lo curraron con un embudo para meterle agua por el ojete. El agua estaba fría, pero no demasiado... - ¿Esta fría? - ¡No mucho! - ¡Espera! ¡Dejame ver!, dijo Hugo Comprobaron la temperatura del agua y... - ¿Que tal ahora? ¿mejor? - ¡Si! Mucho mejor Después de meterle un buen chorro de agua, siete u ocho veces, por el ojete. Cuando vieron que ya salía siempre limpia. Le secaron; y se lo llevaron al salón. - ¡Que rico estás, cabrón! Te tengo muchas ganas, ¿sabes?… Y Hugo empezó a olerle, acercándosele al cuello y dándole chupetones. Le empujó para que cayera sobre un sillón y el gordo, le levantó las piernas, raudo y veloz. - ¡Guau!, ¡que rico! dijo mirándole. Le obligó a retreparse un poco más para poder lamerle el culo mas cómodamente; y después de pasarle la lengua y morderle por todos lados, empezó a comerle el rabo de una forma, un tanto brusca. - ¡Te cuidado, joder!, que no es de goma ¡cabronazo! Hugo también se había vuelto loco ...
... comiéndole el cuello; y le mordisqueaba las tetillas sin ningún miramiento. - ¡Que cabrones sois!, como sabéis de esto ¡eh!… El gordo estaba contento jugeteando con la lengua debajo de los huevos. Pero a Hugo se le ocurrió tirar del respaldo del sillón para volcarlo. Y lo volcó… Antes de que diera la voltereta completa, sujetó el culo de Rafa; y lo dejo mirando al techo. ¡Que culazo tienes Rafa!... ¡estás tremendo!… Ese culo era espectacular. Una autentica gozada. Tiró de las nalgas; y metió la nariz, para gozar de ese olor tan íntimo y luego, saboreó sus pliegues para disfrutar de ese regusto a machote. - ¡Joder que ganas tenía de hincarte el diente, cabrón! Vamos a follarte a saco. El gordo sacó lubricante y un par de dildos de un mueble del salón, para ayudar a dilatar ese ojete; y con el durex play en la mano, los dos se pusieron a trabajar ese culo. - ¡Que gozada tenerte así! ¿verdad Hugo? Lo engrasaron sobradamente, metiéndole los dedos de dos en dos; para comprobar la calidad del lubricante, que iba genial... - ¿Te gusta, cabrón?… - ¡Claro! ¡me encanta!, respondió Rafa, con una sonrisa cargada de ironía. - Pues, preparate que te vamos a dar por el culo hasta reventártelo. El gordo se puso cómodo y se situó adecuadamente, para empezar a jugar con los dildos, mientras Hugo le masturbaba lentamnete y olisqueaba alrededor de su ombligo - ¿Que tal? ¿Te molesto mucho?, o, te gusta... - ¡No!, entran bien ¡Sigue, sigue!, que le ...