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EL CAMBURAL:
Fecha: 14/11/2020, Categorías: Gays Autor: shotaboy, Fuente: SexoSinTabues
El cambural se veía verdecito desde el camino a San Joaquín, allí trabajaban mis tíos, y mis primos para un señor que vendía cambures en cantidades monumentales, yo había trabajado allí desde mi noveno cumpleaños, y ahora con trece años ya me desenvolvía fluidamente por aquella extensión de árboles Musa Paradisiaca que se extendía por todo el valle, me conocía de cabo a rabo las dimensiones del cambural, tempranito en la madrugada, tipo 4 o 4:30 am nos enfilábamos mis primos, mis dos tíos y yo a agarrar cola desde el pueblo a la hacienda, mi mamá ya me tenía el desayuno y almuerzo listos, me echaba la bendición, me daba un beso y a media hora en carro llegábamos al cambural. Yo no tengo estudios, quien me enseñó a leer, escribir y algo de matemáticas fue una de las hijas del dueño (una mujer muy buena que no sé por qué razón no se había casado ni tenido hijos) que nos daba lecciones a los más pequeños -Con eso tienen para medio defenderse- decía ella, y es que antes los tiempos eran más simples, más inocentes, con un título de primaria eras alguien respetable, con uno de bachiller eras alguien ilustre, total que iniciábamos la faena según cada árbol, ya que los cambures no tienen fecha para florear o cargar frutos, ellos lo hacen tal y como les da la gana, así que, dependiendo de si el árbol estaba floreando, dando frutos o a punto de morir había que cortarlos, o enderezarlos, o desmalezar el terreno, y la mejor parte tomar sus frutos (claro está, podíamos atracarnos de ...
... cambur diariamente pero luego de un año, ya dan arcadas). Desayunábamos por turnos, mientras unos trabajaban a eso de las 9:00 am. otros comían y, porque no, tomábamos algunos cambures y comíamos, esa mañana yo era de los que se encontraban trabajando, cuando escucho unas risas muy enérgicas, así que me acerco cautelosamente y escucho a mis tíos y a otros trabajadores carcajear mientras se divertían hablando de como la mujer de fulano chilla como una mula cuando le monta los cachos al marido, de que zutano y perencejo le van a deformar la chucha a las burras del no se quién de tanto cogérselas y entre cada comentario una oleada de risas y pitas, yo me quedé ahí oyéndolos sin comprender muy bien, en eso un señor empieza a bromear con un chico de como 15 o 16 (un hombre ya, en esa época) exclamando que si no se había hecho la paja con una concha de cambur. los allí presentes dieron un bufido, los menores reían porque les hacía gracia -Errrrhj! Esa vaina si es sabrosa!- decía otro -Uno siente una babosidad que hace voltear los ojos!- exclamaban entre risas; - Pero no vayas a hacer como el hijo de fulanito que le gustaba tanto el cambur que empezó a comérselos con la cagalera, oíste? JA JA JA JA JA JA! se dejaron escuchar carcajadas y sus caras reflejaban dolores abdominales, - si porque después dejó de comer cambur y empezó comer chorizo- más risas recorrieron el cambural hasta mis oídos. Aquello me dejó pensativo y con una rara y palpitante sensación dentro mío, así que aprovechando ...