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EL CAMBURAL:
Fecha: 14/11/2020, Categorías: Gays Autor: shotaboy, Fuente: SexoSinTabues
... que la mitad del personal estaba descansando me adentré el cambural hasta sus límites con el río de junto y tomando un cambur, lo pelé, me lo comí y me quedé ahí mirando la concha como pendejo sin saber qué hacer con ella, tardé unos minutos en asociar las pulsaciones en mi pene al escuchar a aquellos hombre y jóvenes hablar de coger y de vergas y de cambures y chorizos en el culo así que mi instinto me hizo avanzar y bajando mis pantalonetas puse aquella cascara en mi pene en crecimiento y procedí a darme una paja, mi primera paja y sería con una concha de cambur, JA! restregaba aquella vaina en mi verguita aún de pié, dándome en el pene a placer, en eso me tropiezo con mi pantaloneta en mis pies y caigo sentado sobre un racimo de cambures aún pintones (sin madurar), al sentir en medio de mis nalgas aquel falo vegetal rígido por su verdor, una corriente eléctrica me desfibriló desde el culo deslizándose a la velocidad de la luz por mi espalda hasta mi cerebro, el cual, luego de decodificar el impulso eléctrico decidió segregar en mi cuerpo una ligera reacción de placer, lo sentí rico, mi pene se puso rígido, así que me movía de atrás hacia adelante al tiempo que las capas internas de la concha del cambur en mi mano se habían separado convirtiéndose en una pasta resbaladiza y de exquisita textura con la cual, lubriqué mi “entrenalga” y al sentir incrementarse la sensación en mi cuerpo no pude negarme a mis instintos. Pelé un cambur verde de tamaño promedio, tipo 17 o 18 ...
... cts. , aún no estaba maduro pero una buena lubricada con mi concha de cambur y con mi mano zurda comencé a puntearme el culo, debido a la textura suave del cambur se deslizó relativamente fácil, tanto que se me pasó un poco la mano y me dolió al estirarse mi ano. No me detuve, seguí masturbando mi verguita y entre más me la halaba, más de aquel cambur podía meter, así que sincronizando mis dos manos logré masturbarme ambas zonas erógenas hasta que una sensación sofocante y contenida a presión dentro de mis bolas comenzó a burbujear hasta que tuve mi primer orgasmo, gemí con los ojos cerrados y la única reacción que sentí físicamente fue mi culo masticando aquel cambur verde con desenfreno, tanto que sin darme cuenta se había salido de su concha y por poco me lo tragaba, me asusté; pero recuperando la compostura y al ver que mi verguita seguía tiesa (obra de la pubertad) decidí hacerme otra paja tocando con mis dedos el tuquito que se asomaba por mi culo y sintiéndolo moverse dentro de mí hasta que. ¡AY! ¡MARIQUITO! - así que te gusta meterte vainas en el culo?! - al voltear (infraganti), estaba un joven de veintipico de años viéndome con una sonrisa contenida sin éxito y con ambas manos en la cintura. Como era de esperarse me chantajeó sin pelos en la lengua exigiéndome que me dejara coger o le diría a todo el mundo lo que había visto, se acercó a mí (quien estaba inmóvil por lo rápido que se había complicado la situación) y quitándose el overol dejó al aire una verga morena y ...