1. (3) Cuestión de bragas


    Fecha: 15/11/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

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    Más que una fiesta universitaria era un desfase de primera categoría. Ellos emborrachados de cerveza y ellas hasta el culo de ácido. Eran como zombies llevados por la música enloquecedora del DJ pinchando en el salón. El olor a sudor rancio y a vómito fresco impregnaba el aire.
    
    Mientras bailaba, Ana intercambia sorbos a su copa con la lengua de su amiga. Ambas desnudas y ambas más calientes que un horno de panadería. Dos chicas esperaban su turno goteando flujo en el suelo y solo deseosas de estar con Ana.
    
    En un momento dado, Ana se disculpó con la chica y salió un momento de la pista de baile. Se fue flechada hasta una chica en bragas y borracha hasta los huesos.
    
    -Hola, guapa. ¿Cómo te llamas? –fue Ana directa.
    
    -¿Yo? Amanda Álvarez.
    
    -¿Y qué coño me miras?
    
    -¿Perdón?
    
    -Llevas cinco minutos mirándome fijamente y eso me toca el coño.
    
    -No soy la única.
    
    -Yo digo quien me mira y quien no, y a ti no te he dado permiso.
    
    -Lo siento, yo solo quería…
    
    -¿Querías qué? ¿Follar conmigo?
    
    -No… bueno, sí…
    
    -Vete a cagar a otro lado. Como me vuelvas a mirar así te parto la cara de una hostia, ¿queda claro?
    
    -No te pongas así, Ana.
    
    -Ah, encima me conoces, ¿no? Has visto mis videos en pornotube y el clítoris te ha hecho tilín, ¿a que sí?
    
    -Es que…
    
    -¿Es que qué?
    
    -Eres una preciosidad. La más hermosa de la fiesta.
    
    -Vas muy mal. A mí no se me conquista con eso de “preciosidad”, es de pijas, a mí se me dice puta o guarrona, y así ya ...
    ... hablaríamos.
    
    -Entonces eres una preciosidad de puta.
    
    -Mal intento. Además, vas en bragas. Aquí ninguna zorra va así. Todas estamos desnudas y con el higo mojado. ¿Eres nueva en el campus o qué?
    
    -No, llevo ya un par de años.
    
    -Hay dos cosas prohibidas en el campus: los maricones y las bragas, y tú estás en la lista negra. Así que quítate de mi vista ya. Venga, hopo, a molestar a otro lado.
    
    -No me puedes echar de la fiesta. Tengo derecho a estar aquí.
    
    -Mira, querida, para empezar que sepas que esta fiesta la organizo yo junto a otras dos chicas y a las dos me las follé anoche, ¿te queda claro? ¿Quieres que te eche a patadas o te vas tu solita?
    
    Amanda aceptó su derrota y se marchó.
    
    -Y ponte otras bragas. Esas de lunares dan risa –rió Ana con saña burlona. Volvió a la pista de baile donde la esperaban tres chicas desnudas y con la mano en el clítoris. Ana sonrió complacida y se metió en medio. Empezaron las lenguas y el intercambio de salivas.
    
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    -¡Ani! ¡Ani! –llegó corriendo por el pasillo Gabriela Olmedo.
    
    -Tranquila, que se te sale el tampón –le hizo gracia a Ana.
    
    -¿Conoces a Amanda Álvarez?
    
    -Por desgracia sí. Anoche me la crucé en una fiesta y me dio la tabarra.
    
    -Ya lo sabía. Claudia me lo contó.
    
    -Todo lo que me cuentes de esa perra me interesa cero.
    
    -Pero esto te va a gustar. Esta mañana me la follé en su cama. No fue difícil. Me insinué, me bajé las bragas y ya la tenía comiendo de mi mano, bueno, o de mi coño jajajaja
    
    -¿Y te has ...
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