1. (3) Cuestión de bragas


    Fecha: 15/11/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    ... caliente.
    
    -Eres la hostia –volvió a besarla Lucía y se bajó de la cama para encerrarse en el baño. Al cabo de un rato volvió a salir, pero vio que ella y Ana tenían compañía. Allí estaba Gabriela desnuda, hermosa y repartiendo el JB en varios vasos.
    
    -Hola, ¿qué tal? Soy la mejor amiga de Ani –sonrió Gabriela con guiño de ojo. Habían bajado las persianas y las lamparitas de las mesitas iluminaban tenuemente la habitación.
    
    -No te importa, ¿no, Lucy? –se bebía Ana su vaso de alcohol.
    
    -¿Qué es eso? ¿Whisky?
    
    -Y del bueno. Whisky escocés de reserva. Pruébalo –le pasó Gabriela su vaso-. Te vas a beber un pastón.
    
    -¿Y qué celebramos?
    
    -No hay que celebrar nada para montarnos nuestra pequeña fiesta –aulló Ana-. Tómate un sorbo. Eso entra como agua bendita.
    
    -Venga, Lucy, bebe. ¿O es que prefieres leche y cola-cao? –se burló Gabriela.
    
    -No digas eso, Gabri. Ella no nos decepcionará, ¿verdad?
    
    Y Lucía se bebió el vaso de una sentada.
    
    -¡Coño! –sintió Lucía ardor hasta su estómago.
    
    -¡Uuuuuuh! –vitoreó Gabriela.
    
    -Otro vaso para Lucy.
    
    Gabriela le volvió a llenar el vaso, esta vez más al borde.
    
    -No, espera. Esto hay que hacerlo bien –cogió Ana una pastilla y se la colocó en su lengua. Lucía entendió sus intenciones y la besó mientras ingería la pastilla-. Ahora bebe.
    
    Lucía volvió a beber, esta vez con un cosquilleo en la nariz.
    
    -Uuuuuff…
    
    Gabriela y Ana rieron con aplausos.
    
    -¿Otra pastilla? –se aproximó Ana-. Abre la boca, ...
    ... borracha.
    
    -Ani, me toca –intervino Gabriela y le pasó a Lucía la pastilla con un beso salivoso-. Bebe, zorra.
    
    Otra vez volvió a engullir whisky.
    
    -Ha dejado el vaso seco –rió Ana.
    
    -Eso tiene arreglo –lo llenó Gabriela por tercera vez-. Bebe, zorrón. Sabemos que te gusta a rabiar.
    
    Cegada de alcohol, Lucía continuó bebiendo.
    
    -¡Más! ¡Más! ¡Más! –vitoreaban Gabriela y Ana mientras Lucía se bebía su cuarto vaso de whisky. En un momento dado, Lucía soltó una vomitona sobre la alfombra del suelo.
    
    -¡Uuuuuh! –se descojonó Gabriela de risa.
    
    -Qué vómito más bonito –lo examinó Ana de rodillas-. Gabri, dame un vaso. Voy a recoger unas muestras.
    
    -Chicas, me siento mal –se sentía Lucía mareada.
    
    -Eso se soluciona con otro vaso del mejor whisky –se lo llenó Gabriela-. Anda, bebe. Esto quita todos los males.
    
    -No quiero… beber más…
    
    -Ah, ya entiendo. Sé lo que quieres –la cogió Gabriela de la mano y se la llevó a la cama.
    
    -¿Qué haces?... No…
    
    -Túmbate…
    
    -Que no… quiero…
    
    -¡Que te tumbes, coño! –la empujó Gabriela y obligándola a separar los muslos-. ¡Estate quieta, zorra! –la abofeteó con dureza-. ¿Quieres que te de otra hostia? ¡Pues abre el coño! –Otro bofetón. Y otro más. Una vez aturdida, Gabriela la violó entre súplicas y lloros de Lucía.
    
    -¡Ani, ayúdame, por favor! –sollozaba Lucía, pero Gabriela la calló con un terrible guantazo.
    
    -¡Que te calles, zorra! ¡O coño o puño! ¡Tú eliges!
    
    Entre lágrimas, Lucía eligió coño y Gabriela la sometió a su gusto y ...