1. CON MI MAESTRO FAVORITO


    Fecha: 30/11/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: misterchuy1, Fuente: SexoSinTabues

    ... lindas cabañitas, que por estar separadas, permitían tener mucha intimidad entre sus visitantes. al llegar, no tuvimos problemas por mi edad, pues, yo aparentaba mas años de los que tenía, y en el trayecto, me arreglé de tal manera que parecía tener 20 años. ya en la cabaña, él se tomó su tiempo, pensó que era una ocasión muy especial, y en el camino, compró una botella de champaña, y brindamos por mi primera vez. terminado el brindis, nos quedamos mirando a los ojos, y acercando sus labios a los míos me beso, primero con infinita ternura, como si fuese para él, el tesoro más preciado, acariciándome toda: mis pechos, mis ojos, mi rostro, metiendo sus fuertes manos por debajo de la minifalda y mi pantaletita de color rojo, que para entonces ya estaba mojadísima; después, comenzó a desnudarme, besando cada centímetro de piel que quedaba al descubierto; cuando me quitó los calzones, los olió profundamente y yo sentí como si hubiera olido directamente mi vagina. al mismo tiempo el iba desnudandose. con cada beso mi piel se encendía y me hacía estremecer y sentir que mi vagina también se estremecía y se mojaba con los jugos de mi pasión, que poco a poco me inundaban y empezaban a desbordarse por entre mis labios vaginales. cuando me dejó totalmente desnuda, me levantó en sus brazos, y con infinita delicadeza me depositó en el lecho. terminando de desnudarse, se paró al borde de la cama, diciéndome lo hermosa que me veía, y que nunca había imaginado hacerlo con un bomboncito como ...
    ... yo. se acostó a mi lado, y comenzó a acariciarme toda, a besar, lamer y dar pequeñas mordiditas a mis pechos, centrandose en mis rosados pezones, que se endurecieron casi hasta dolerme, sus dedos llegaron a la súper caliente y mojadísima entrada de mi vagina, que palpitaba ansiosa por ser penetrada por primera vez. su ávida boca fue descendiendo de mis senos hacia abajo, deteniéndose unos momentos en mi ombligo, metiendo en el su lengua; llendo hacia abajo nuevamente, hasta detenerse en la oscura pelambrera que rodea la entrada de mi ardiente sexo. tomando entre sus dientes los rizados vellos de mi entrepierna, los mordía y los jalaba con delicadeza tal, que hizo que me exitara aún más, y cuando su lengua cálida y rasposa empezó a lamer mi clítoris, sentí que mi vagina explotaba, saliendo los líquidos de mi primer orgasmo, que él bebió con avidez. cuando me recuperé, le dije que era mi turno de hacerle lo mismo, y uniendo la acción a la palabra, tomé en mis manos su membruda verga, que aunque no muy grande (aproximadamente unos 17 cm.), si la tiene gorda y con una cabeza ancha, que apenas cabía en mi boca. empecé lamiéndola como si fuese un delicioso caramelo, recorriendola toda, desde la gran cabezota hasta la base del tallo, para, finalmente, introducirla toda en mi boca, saboreando y gozando esta sensación, nueva como todas las que en esos momentos estaba viviendo. aunque era la primera vez que mamaba una verga, parecía como si fuese una experta, ya que lo aprendí viendo ...