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CON MI MAESTRO FAVORITO
Fecha: 30/11/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: misterchuy1, Fuente: SexoSinTabues
... algunas películas porno, a escondidas de mis padres. yo estaba encantada mamando su poderoso miembro, cuando él me detuvo, diciéndome que no quería acabar en mi boca, que en mi primera vez, debía ser en el lugar correcto: el interior de mi vagina. me puso bocarriba sobre la cama, y se colocó encima de mi, volviendo a besar y morder, mis rosados pezones y con sus dedos, excitar aún más mi ya mojadísima entrada vaginal; abrió mis piernas con las suyas, y doblandolas, colocó la punta de su verga en mi virginal cuevita. no la metió de inmediato, restregó la cabezota de su verga en mi vulva, haciéndome llegar a tal grado mi excitación, que volví a venirme en otro orgasmo, tan delicioso como el primero. él aprovechó mi momentáneo desmayo para posicionar su pene justo en el centro de mi feminidad y de un solo empujón introducirlo, hasta que sus huevos chocaron con mis nalguitas y nuestros vellos púbicos se fundieron en uno solo, al igual que nuestros cuerpos y nuestras almas. salí de mi desmayo, al sentir rota mi virginidad por su poderoso miembro, aunque, el dolor que sentí, no fué tal que no sintiera una increíble oleada de placer recorrer todo mi cuerpo, y hacer que me viniera una vez más. cuando sintió que mi vagina se acostumbraba a su caliente invasor, empezó a bombearlo dentro de ella, al principio con lentitud, sintiendo como se abría al amor carnal cada pliegue hasta entonces intacto, metía y sacaba su tolete con estudiada maestría, con la sabiduría del hombre maduro que yo ...
... tanto había deseado, y que al fin había conseguido tener entre mis piernas. sentir su verga entrar y salir de mi cálida cuevita, me transportaba a un éxtasis tras otro, su cabezota frotando mis entrañas, mis gemidos aumentaban de intensidad hasta convertirse en verdaderos gritos de placer, que acallaban los rechinidos de la cama en la que él me cogía, penetrando su verga en mis entrañas cada vez más rápido y con más fuerza, hasta que no pudiendo contenerse más, soltó dentro de mi un verdadero río de leche espesa y ardiente. tres, cuatro, cinco poderosos chorros hirvientes inundaron cada pliegue de mi recién desflorada vagina, la cual, agradecida le respondió con otra fenomenal venida orgásmica, quedando él encima de mí, y quedándonos los dos profundamente dormidos. cuando despertamos ya era avanzada la tarde, nos dimos una rápida ducha, aunque, no tan rápida, que no nos diera tiempo, de que él me volviera a meter su cabezota en mi vaginita. me hizo apoyarme en las llaves del agua y desde atrás, la metió muy despacio, con estudiada lentitud. en ese momento sentí un poco de temor, pues su miembro pasó rozando mi culito, y creí que me lo iba a perforar, pero sentí un gran alivio, cuando, siguiendo su camino, la introdujo en mi vulva, y volvió a llevarme al cielo, metiéndola y sacándola, hasta inundarme nuevamente con su lechita caliente, haciendo que me viniera por quinta vez, de esa inolvidable sesión de amor. algún tiempo después, también me desfloró el culo, pero eso es para ...