1. LA HISTÓRIA DE MONTSE FERNANDEZ


    Fecha: 11/12/2020, Categorías: Sexo en Grupo Hardcore, Voyerismo Autor: reininblack, Fuente: xHamster

    ... disfrutar de Julia Delmont,y lo que el señor Delmont quiere es disfrutar de tu persona. Únicamente podemos alcanzarnuestro objetivo evitando al propio tiempo toda posibilidad de escándalo. Es preciso que el 56 de 107señor Delmont sea silenciado, pues de lo contrario podríamos resultar perjudicados por laviolación de su hija. Mi propósito es que el lascivo señor Delmont viole a su propia hija, enlugar de a Montse Fernández, y que una vez que de esta suerte nos haya abierto el camino, podamosnosotros entregarnos a la satisfacción de nuestra lujuria. Si Delmont cae en la trampa,podremos revelarle el i****to cometido, y recompensárselo con la verdadera posesión deMontse Fernández, a cambio de la persona de su hija, o bien actuar de acuerdo con las circunstancias.—¡Oh, casi me estoy viniendo ya! —gritó el señor Verbouc—. ¡Mi arma está quearde! ¡Qué trampa! ¡Qué espectáculo tan maravilloso!Ambos hombres se levantaron, y Montse Fernández se vio envuelta en sus abrazos. Dos duros ylargos dardos se incrustaban contra su gentil cuerpo a medida que la trasladaban al canapé.Ambrosio se tumbó sobre sus espaldas, Montse Fernández se le montó encima, y tomó su pene desemental entre las manos para llevárselo a la vulva.El señor Verbouc contemplaba la escena.Montse Fernández se dejó caer lo bastante para que la enorme arma se adentrara por completo;luego se acomodó encima del ardiente sacerdote, y comenzó una deliciosa serie demovimientos Ondulatorios.El señor Verbouc contemplaba sus ...
    ... hermosas nalgas subir y bajar, abriéndose ycerrándose a cada sucesiva embestida.Ambrosio se había adentrado hasta la raíz, esto era evidente. Sus grandes testículosestaban pegados debajo de ella, y los gruesos labios de Montse Fernández llegaban a ellos cada vez quela muchacha se dejaba caer.El espectáculo le sentó muy bien a Verbouc. El virtuoso tío se subió al canapé,dirigió su largo y henchido pene hacia el trasero de Montse Fernández, y sin gran dificultad consiguióenterrarlo por completo hasta sus entrañas.El culito de su sobrina era ancho y suave como un guante, y la piel de las nalgasblanca como el alabastro. Verbouc, empero, no prestaba la menor atención a estos detalles.Su miembro estaba dentro, y sentía la estrecha compresión del músculo del pequeñoorificio de entrada como algo exquisito. Los dos carajos se frotaban mutuamente, sóloseparados por una tenue membrana.Montse Fernández experimentaba los enloquecedores efectos de este doble deleite. Tras unaterrible excitación llegaron los transportes finales conducentes al alivio, y chorros de lecheinundaron a la grácil Montse Fernández.Después Ambrosio descargó por dos veces en la boca de Montse Fernández, en la que tambiénvertió luego su tío su i****tuoso fluido, y así terminó la sesión.La forma en que Montse Fernández realizó sus funciones fue tal, que mereció sinceros encomiosde sus dos compañeros. Sentada en el canto de una silla, se colocó frente a ambos demanera que los tiesos miembros de uno y otro quedaron a nivel con ...
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