1. Mi esposa era madrina de un bautizo


    Fecha: 30/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sandra garcia, Fuente: CuentoRelatos

    ... comenzaron a hacer un trencito, los hombres como siempre llevaban a las mujeres por la cintura, iban pasando delante mío, entonces me quede con la boca abierta cuando vi pasar a mi Julita, pero no como otras parejas, sino que el padrino la abrazaba por la espalda pegándose al cuerpito de mi mujercita, me imagino como debía sentirse molesta e incómoda y si se reía era solo para no parecer malcriada, en eso del trencito las parejas hicieron una ronda, y ellos así abrazados se quedaron en el centro moviéndose, entonces la mayoría comenzó a gritar.
    
    - PADRINOS, PADRINOS, PADRINOS...
    
    Me parecía que el la estrechaba más, y ella riéndose trataba de salir del abrazo, pero estaba bien sujeta, ella volteaba mirándolo y le hablaba, parecía que le pedía que la soltara, y el hacía gestos negativos con la cabeza, las parejas en la ronda seguían aplaudiendo y riéndose, entonces comenzaron a gritar:
    
    - CASTIGO, CASTIGO, CASTIGO...
    
    Siguieron gritando hasta que mi esposa, mostro un gesto de resignación y asintió varias veces con la cabeza, entonces el padrino la soltó y ella se voltio mirándolo, me horroricé al ver que el padrino se agachaba y señalaba sus labios con un dedo, todo el mundo seguía gritando
    
    - CASTIGO, CASTIGO, CASTIGO...
    
    No podía creerlo, mi esposita se acercó a él y le dio un pico en los labios, el la abrazo, y todas las parejas explotaron en risas, aplausos y gritos. En eso acabo la música y mi esposa se ubicó en la esquina donde estaba, seguida del padrino, ...
    ... yo pensaba seguro todos le hacen fiesta al padrino porque seguro es el jefe de la mayoría de los que estaban en la fiesta, mientras veía a mi mujercita que hablaba con él, por sus gestos parecía como que le llamaba la atención por aprovecharse de la situación, que orgulloso estaba de mi esposa que lo pusiera en su lugar y que le dijera que no le había gustado lo que había hecho, pero parece que el no entendió y pensaba que le había gustado el juego, más aun su mano se posó en su cierre delantero y sin más lo bajo rápidamente, ella riéndose le pego un palmazo, la verdad es que ahora con cierre unos centímetros más abajo dejaban ver al menos parcialmente los hermosos senos de mi esposita el muy sinvergüenza intentaba bajarlo más pero, ella por supuesto que no lo dejaba, con toda la bulla ella segura se olvidó de subirse otra vez el cierre, entonces el nuevamente agarro su mano y poniendo un vaso en ella, lo lleno hasta el borde, y volvieron a tomar, el la sostenía por la cintura con su brazote.
    
    Yo no sabía que hacer por un lado, quería entrar y acabar con el suplicio de mi esposa, y por otro tenía una curiosidad por seguir viendo todo lo que pasaba sin que ella se enterara. En eso empezó la música, era una salsa de esas medias románticas, así llevándola de la cintura se pusieron a bailar, el la sujetaba por la cintura, si bien me di cuenta que su mano se deslizaba más abajo de cintura, y ella bien se la subía, en eso ocurrió un tumulto, eran dos policías, que creo que eran ...