1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (19)


    Fecha: 03/01/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... estaría.
    
    Los padres de Álvaro me recibieron encantados, más su mamá que su padre. El viaje lo hicimos en dos horas, Álvaro parecía no tener prisa en llegar y no pasaba de los ciento diez kilómetros hora, no le dije nada, pero pensé que deseaba que mirara el cambiante paisaje que atravesábamos, los verdes bosques escalando imposibles laderas en ochenta kilómetros de sinuosa autopista entre montañas, y la autovía que surcaba la infinita llanura de tierras de cultivos, de viñedos ahora sarmientos leñosos, para podar en espera de la próxima cosecha, la tremenda inmensidad salpicada de pequeñas islas de arbolado y matorral para proteger la fauna.
    
    -Es todo muy bonito Álvaro, impresionante. -colocó la mano derecha en mi muslo y lo apretó.
    
    -Sabía que te gustaría, el campo es precioso en cualquier época del año y ahora no es precisamente la más bonita, aunque el otoño me inspira paz prefiero la primavera entre todas ellas. El tío de Pablo podrá llevarte a dar largos paseos a caballo, él se encarga de nuestras tierras lo mismo que hace con las de la familia de Oriol, te enseñará toda la comarca para que no te aburras metido en casa. -le cogí la mano y me la llevé a los labios, cuando la utilizó para un cambio de velocidades no volvió a colocarla en el lugar que yo deseaba.
    
    Eran personas mayores, su padre tendría más de setenta años, alto y delgado, muy estirado con abundante pelo, blanco como la nieve y bigote recortado, su madre era más baja y muy delgada, nerviosa y ...
    ... movida, algo más joven que su marido, pero también con el pelo blanco-azulado y un poco ensortijado, vestía un pantalón ajustado con camisa que le cubría el trasero y zapatillas con suela de goma, informal y de sonrisa alegre, que lo primero que hizo fue abrazarme antes que a su hijo.
    
    -Bienvenido a tu casa Ángel. -después del abrazo se separó para quedarse mirándome. Dejo que de su boca saliera una risa tierna.
    
    -Eres muy guapo, precioso. -me puse rojo, pero luego abrazó a Álvaro un instante mientras el padre me daba la mano.
    
    Álvaro me llevó a mi habitación en la primera planta de la casa.
    
    -Esta es mi habitación, por si alguna noche tienes pesadillas y te asustas, para que sepas donde encontrarme, y esta es la tuya. -lo primero que hice fue llegar hasta el gran ventanal y mirar el impresionante paisaje que tenía ante mi, la llanura interminable y la montaña al fondo escalada de verdes pinares, a la izquierda, pero lejos, se veían las edificaciones de un pueblo grande.
    
    -Allí tengo mi trabajo, el ambulatorio y hospital de la comarca, esto es un poco solitario, espero que no te canse, en el pueblo tienes tiendas y lugares de diversión. -se había quedado detrás de mi, a mi lado y me di la vuelta para abrazarlo.
    
    -Gracias Álvaro, no quiero ser una carga para tus padres, parecen tan…, tan buenos. -soltó una carcajada alegre, nunca le había visto reír de esta manera espontánea y tan sincera.
    
    -¿Pero qué dices? Están locos por tenerte, salen poco, a las haciendas vecinas ...
«12...567...»